Real Pilar fue el cuco de Vélez y lo eliminó de la Copa Argentina. Nahuel Ríos hizo el gol que le valió la clasificación a los 16avos de final al equipo de la Primera D, que ha escrito una página dorada al dejar afuera de la competencia a un campeón del mundo. Ahora espera por el vencedor de la serie entre Belgrano y Riestra.
Un equipo de fútbol que juega los sábados y se rompen el lomo en la semana después de cada entrenamiento. Porque no viven del fútbol; viven para el fútbol. Y desde allí se aferran a este sueño que escribió en la cancha de Temperley su primera página dorada.
Nahuel Ríos hizo el gol que le valió la clasificación al equipo de Tomás Arrotea, que está haciendo un campañón también en el campeonato de la categoría en la que milita. La jugada se inició con un mal pase de Nico Domínguez en la salida que fue interceptado por el 8 de Real Pilar, que enseguida sacó el sablazo.
El arquero Alexander Domínguez tampoco respondió de buena manera y el 1-0, entonces, fue Real.
Pero vamos a conocer un poco más sobre este equipo. Real Pilar, fundado el 17 de febrero del 2017, y comenzó a competir el 3 de agosto del mismo año. Solo lleva dos temporadas en AFA, y ayer dio un salto a la historia del fútbol argentino.
Compuesto por jugadores que tienen una vida común y corriente. Descansan poco por que lo de futbolista no es su único trabajo. Son UBER, son repartidores, pescaderos, entre otras profesiones. Su alimentación no es la de un jugador de primera, claro. Sus trabajos hacen que su descanso no sea óptimo. Pero la demostración en la noche de ayer, dijo otra cosa. No negociaron nunca la actitud, ni siquiera fueron a los penales. Aguantaron todo, para que toda una Argentina los conozca.