El Potro: lo mejor del amor será estrenada hoy en los diversos cines del país. En el Cine Alfa, desde hoy y hasta el 10 de octubre, el film se proyectará en dos funciones: a las 19:15 y a las 22:10.
La película confirma el talento de la coguionista y directora Lorena Muñoz para las biopics sobre artistas populares. El film cuenta con una correcta caracterización a cargo de Rodrigo Romero.
En el guión, Muñoz vuelve a demostrar su ductilidad como narradora para desarrollar la típica estructura de ascenso, apogeo y derrumbe de un ídolo, su desenfreno personal, sus amores apasionados, sus conflictivas relaciones familiares y su desbordante creatividad musical y en escena.
La película reconstruye y recrea la potencia arrolladora que Rodrigo Bueno -con su look y sus ínfulas de boxeador- tenía en cada una de sus actuaciones en vivo. Sus inicios en Córdoba como cantante melódico, los tensos encuentros con su padre, Eduardo "Pichín" Bueno (Daniel Aráoz), también ligado al negocio de la música, y con su sobreprotectora madre, Beatriz Olave (Florencia Peña), su desembarco en el universo de la bailanta de Buenos Aires de la mano del manager José Luis Gozalo (Fernán Mirás), sus amistades peligrosas (como la del personaje que interpreta Diego Cremonesi) que lo llevaron por el lado de los excesos, su tormentoso matrimonio con Patricia Pacheco (Malena Sánchez) con quien tuvo un hijo, y sus múltiples romances como el que mantuvo con Marixa Balli (Jimena Barón) son algunos de los aspectos que aborda de forma bastante clásica, cristalina y convincente este film biográfico sobre una estrella del cuarteto cordobés que llegó a llenar el Luna Park durante trece noches consecutivas y se convirtió en mito popular al cumplir con la máxima de vivir rápido y morir joven.
El Potro ofrece un retrato menos complaciente sobre la figura del protagonista (lo que ha generado algunas quejas de sus familiares). Es cierto que hay una reivindicación general del cantante, pero también se muestran en toda su dimensión los aspectos más oscuros, menos nobles de su personalidad. Esos contrastes y contradicciones que toda biopic necesita para atrapar al espectador.
Fuente: La Nación.