La jornada estuvo marcada por la ausencia de las grandes figuras de la Selección Argentina y la urgencia de establecer una nueva jurisdicción para concentrar las causas del denominado "AFAgate".
Una inauguración sin los campeones del mundo
A pesar de que el plan original contemplaba una celebración con las principales figuras de "La Scaloneta", los referentes del plantel declinaron la invitación. Según trascendió, Julián Álvarez y Enzo Fernández encabezaron el rechazo a un pedido de la dirigencia para utilizar una camiseta de apoyo a la gestión de la AFA antes del reciente partido contra Mauritania.
A estas bajas se sumaron las declaraciones de Emiliano "Dibu" Martínez, quien tras el deslucido rendimiento del equipo y la cancelación de la Finalissima, lanzó una frase lapidaria: "Hay que tener un poco más de corazón". Ante la posibilidad de que los jugadores estuvieran en el país y no asistieran, Tapia optó por una apertura de bajo perfil, admitiendo que "no tenía sentido una movida grande" sin ellos.

El trasfondo judicial: El "Refugio de Pilar"
La celeridad para inaugurar la sede en la calle Mercedes 1366 responde a una estrategia legal. Tapia busca que el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, concentre las investigaciones judiciales que pesan sobre la entidad. Entre los expedientes más sensibles se encuentran:
- Dueños de la mansión de Pilar: La investigación sobre la propiedad valuada en 20 millones de dólares atribuida a Pablo Toviggino.
- Disputa con la IGJ: El intento de eludir la revisión de balances por parte de la Inspección General de Justicia (IGJ), que originalmente rechazó el domicilio por tratarse de un "baldío".
- La intervención de la Provincia: El aval otorgado por la gestión de Axel Kicillof para autorizar el cambio de domicilio, celebrado por el abogado Gregorio Dalbón.
Obras en curso y la sombra de la intervención
A pesar de la inauguración oficial, el predio —construido sobre tierras que pertenecen al municipio de Pilar— aún muestra máquinas trabajando y detalles sin terminar. La situación institucional de la AFA sigue siendo frágil: el Ministerio de Justicia, bajo la órbita de Juan Bautista Mahiques, ya nombró a dos interventores-veedores por 180 días.
El plazo para que la AFA apele la auditoría de la IGJ vence el próximo 14 de abril. Mientras tanto, el frente interno entre Tapia y su tesorero, Pablo Toviggino, parece resquebrajarse luego de que la justicia les prohibiera a ambos la salida del país, marcando un punto de inflexión en la conducción del fútbol argentino.