El clima político y judicial en Boca Juniors volvió a tensarse este martes tras la presentación de una nueva denuncia penal contra su presidente, Juan Román Riquelme. La acusación, que recayó en los tribunales federales, señala presuntas maniobras de administración fraudulenta durante su mandato al frente de la institución de la Ribera.
La denuncia sostiene que existirían irregularidades en la gestión de recursos genuinos del club, poniendo el foco en la opacidad de ciertos contratos y el movimiento de fondos que no habrían sido debidamente justificados ante la Asamblea de Representantes.
Los puntos clave de la acusación
Si bien la justicia mantiene el expediente bajo análisis para determinar su curso, los ejes principales de la denuncia presentada hoy incluyen:
Contratos de patrocinio: Se investiga si existieron desvíos o comisiones no declaradas en la firma de acuerdos con nuevas marcas vinculadas al club.
Manejo del presupuesto: La presentación alude a una supuesta falta de transparencia en la ejecución de partidas destinadas a obras de infraestructura en el predio de Ezeiza y en La Bombonera.
Transferencias de jugadores: Se solicita peritar las cifras finales de algunas operaciones recientes de compra y venta de futbolistas para verificar si coinciden con los balances oficiales.
Antecedentes y contexto
Esta nueva acción legal se suma a otras presentaciones previas que han marcado la gestión de Riquelme, quien siempre ha sostenido que las denuncias tienen un trasfondo político impulsado por la oposición del club. Desde el entorno del mandatario xeneize aún no han emitido un comunicado oficial, aunque fuentes cercanas aseguran que "el club tiene todas sus cuentas en regla y a disposición de la justicia".
La causa deberá ahora seguir su curso administrativo para determinar si existen pruebas suficientes que permitan un llamado a indagatoria o si, por el contrario, la presentación carece de sustento jurídico sólido.