El ADN del Atlético de Madrid se hizo presente una vez más en la máxima competición europea. El equipo dirigido por Diego Pablo Simeone logró una clasificación histórica a las semifinales de la Champions League tras vencer al Barcelona por 2 a 1, haciendo valer la efectividad y el orden táctico por sobre el dominio territorial de su rival.
El encuentro comenzó cuesta arriba para el conjunto madrileño, que se vio sorprendido por la efectividad blaugrana con goles de Lamine Yamal y Ferran Torres antes de los 25 minutos. Sin embargo, el "Atleti" nunca se dio por vencido. A los 30 minutos del primer tiempo, Ademola Lookman apareció para descontar y darle vida a un equipo que, fiel a su estilo, supo sufrir y golpear en los momentos justos para revertir la historia.
Resistencia y efectividad colchonera
Las estadísticas reflejan lo que fue el planteo del "Cholo": a pesar de tener solo el 32% de la posesión, el Atlético de Madrid fue punzante cada vez que cruzó mitad de cancha, registrando 15 tiros al arco, apenas uno menos que el Barcelona pese a tener mucho menos la pelota. La solidez defensiva y la presión asfixiante terminaron por desquiciar al conjunto catalán.
El quiebre definitivo llegó a los 34 minutos del segundo tiempo, cuando la intensidad del Atleti forzó la expulsión de Eric García. Con un hombre más y el marcador a su favor, el equipo madrileño cerró los caminos con maestría, asegurando su lugar en la siguiente instancia y desatando el festejo de los hinchas colchoneros en todo el mundo.
Mascherano renunció como DT del Inter Miami
El sueño de la "Orejona" sigue vivo
Con este resultado, el Atlético de Madrid elimina a uno de los grandes candidatos y se posiciona como un rival temible para las semifinales. Una vez más, la jerarquía de sus individualidades y la disciplina colectiva impuesta por Simeone vuelven a colocar al club en el centro de la escena futbolística mundial.


