El Barcelona rozó la hazaña, pero el Atlético festejó en el Camp Nou
El equipo catalán, ahora bajo la conducción de Hansi Flick, salió decidido a cambiar la historia desde el primer minuto. Fue amplio dominador en el juego y logró plasmar esa superioridad en el marcador durante la primera mitad. A los 29 minutos, Marc Bernal abrió la cuenta tras capturar un centro rasante de Lamine Yamal en el área chica. Sin oposición y ante la mirada de Juan Musso, el mediocampista definió para el 1-0.
El segundo llegó sobre el cierre del primer tiempo. Luego de una infracción sobre Pedri dentro del área, Raphinha se hizo cargo del penal y, con categoría, estampó el 2-0 que encendía la ilusión culé.
Del otro lado, el Atlético apostó a resistir y a salir de contragolpe. Ni Julián Álvarez ni Antoine Griezmann lograron vulnerar a Joan García, y el trámite se transformó en un monólogo blaugrana. El asedio fue constante y allí emergió la figura de Musso.
El arquero argentino, que busca consolidarse como opción para Lionel Scaloni de cara al Mundial 2026, sostuvo a su equipo en los momentos más críticos. A los 54 minutos voló para desviar un remate de Ferran Torres tras un pase de Lamine Yamal. Un minuto después volvió a lucirse ante un disparo a quemarropa de Bernal y, en el rebote, también frustró a Raphinha, aunque la jugada sería invalidada por fuera de juego. Seguro por arriba y firme en cada intervención, el ex Atalanta fue el sostén anímico del Colchonero.
El tercer tanto del Barcelona llegó a los 72 minutos, nuevamente por intermedio de Bernal, que definió cruzado tras un centro de Joao Cancelo. Esta vez, Musso nada pudo hacer. El 3-0 dejaba al conjunto catalán a un gol de forzar la prórroga, pero la falta de precisión en los metros finales y la resistencia rojiblanca impidieron que la remontada se concretara. Incluso, el Atlético pudo liquidarlo de contra, aunque Alexander Sorloth falló ante Joan García.
El Barça jugó muy bien, tiene un muy buen equipo. Ni siquiera nos fijamos en el marcador ni en el tiempo. Nos centramos en defender cada jugada, destacó Musso tras el encuentro, reflejando el espíritu de un equipo que supo sufrir para avanzar.
De esta manera, el Atlético de Madrid sacó rédito de la ventaja construida en la ida y esperará en la final al vencedor de la otra semifinal entre la Real Sociedad y el Athletic Club. El Barcelona, en cambio, se quedó a las puertas de una remontada épica que nunca terminó de completarse, pese a una actuación convincente que ilusionó a su gente hasta el último suspiro.