Gimnasia y Esgrima de Jujuy atraviesa una profunda crisis futbolística con siete derrotas consecutivas en la Primera Nacional y, de estar peleando por un puesto en el reducido, ahora mira de reojo el descenso.
Por esa razón desde la dirigencia convocaron a Mario Lobo, uno de los mayores ídolos de la institución albiceleste, para tratar de cambiar el rumbo con urgencia.
"Voy a tratar de volcar mi experiencia y todo lo vivido en el club, poder transmitírselo al plantel y colaborar para que sea el comienzo de una nueva etapa, dejar atrás los malos resultados y encaminarnos para salir de esta difícil situación", dijo el exfutbolista.
Consultado sobre si ya pudo conversar con el entrenador o los jugadores, Lobo reveló que compartió una cena en el hotel y pudo dialogar con Marcelo Vázquez.
"Tuve una buena recepción. Hablé con el técnico y seguramente nos vamos a estar juntando en estos días para transmitir y poder intercambiar las cosas que hacen falta para mejorar todo esto", apuntó.
Acerca de su "motivación" a los jugadores, comentó que intentará "transmitir el sentido de pertenencia, que se involucren y sientan lo que siente la gente de Jujuy, de Gimnasia, que no fue fácil llegar a donde estamos".
"Yo no pude disfrutar de estos vestuarios, pero ustedes saben todo lo que nos tocó pasar y vivir. A través de eso, de todo lo que uno vivió, poder transmitir el sentido de pertenencia y que ellos (los jugadores) puedan estar convencidos de que más allá de las siete derrotas, el futbol te da la posibilidad de tener revancha", remarcó.
