Tras la derrota ante Gimnasia de Jujuy, Adrián Adrover renunció a su cargo como DT de Agropecuario. Con esta dimisión, ya son cuatro los directores técnicos que renuncian tras perder con el Lobo jujeño.
Primero fue Alfredo Grelak de Quilmes, después Ricardo Pancaldo de Chaco For Ever, luego Rubén Forestello de Patronato y ahora Adrián Adrover de Agropecuario. Todos ellos decidieron dar un paso al costado luego de que sus equipos cayeran ante Gimnasia de Jujuy.
Cuando un entrenador debutante asume en un club con historia, las dudas suelen imponerse sobre las certezas. Sin embargo, el presente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy bajo la conducción de Hernán Pellerano rompe con todos los pronósticos: puntero, sólido y con una particularidad que ya se transformó en tendencia.

Con 18 puntos, producto de seis victorias y apenas dos derrotas, el Lobo no solo suma victorias, sino que también deja secuelas en sus rivales. En cuatro oportunidades, los triunfos del conjunto jujeño coincidieron con la salida de los entrenadores del equipo contrario.
Grelak, el primero en caer
La historia comenzó en la fecha 3, cuando el equipo jujeño venció 1-0 a Quilmes. En ese momento, el “Cervecero” era dirigido por Alfredo Grelak, quien ya estaba cuestionado por los resultados. La derrota terminó siendo determinante para su salida.

Pancaldo, el segundo
El patrón se repitió algunas jornadas más tarde. En su visita a Chaco For Ever, Gimnasia se impuso 2-1 en el estadio Juan Alberto García. El resultado profundizó la crisis del equipo local y precipitó la salida de Ricardo Pancaldo, que no había logrado ganar en el torneo.

Forestello, el tercero
La tendencia se confirmó en la fecha siguiente. El 2-0 del Lobo ante Patronato en el Estadio 23 de Agosto marcó el final del tercer ciclo de Rubén Forestello al frente del conjunto entrerriano.

Adrover, el último
Adrián Adrover, fue la última víctima del equipo de Hernán Pellerano. Por la fecha 9 de la Zona B de la Primera Nacional, Agropecuario no pudo en Carlos Casares ante Gimnasia de Jujuy y cayó 2 a 1. El Sojero apenas cosecha 2 victorias, dos empates y cuatro derrotas y archa decimotercero. Esa magra campaña significó la dimisión de Adrover.

Lo que comenzó como una coincidencia aislada ya se transformó en una curiosa constante: el equipo de Pellerano no solo gana, sino que también actúa como un “acelerador de decisiones” en clubes en crisis.
Con mucho torneo por delante, Gimnasia de Jujuy se consolida como uno de los grandes protagonistas de la Primera Nacional. Y mientras sigue en lo más alto de la tabla, también empieza a construir una identidad particular: la de un equipo que, además de sumar puntos, deja huella —y consecuencias— en cada rival que enfrenta.
