La tensión en Medio Oriente pone en duda dos carreras de la Fórmula 1 2026
La creciente escalada del conflicto en Medio Oriente comienza a tener repercusiones más allá del ámbito político y ya impacta en el deporte internacional. En ese contexto, la Fórmula 1 evalúa posibles modificaciones en su calendario para la temporada 2026 ante la tensión geopolítica que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
Las mayores dudas se concentran en la cuarta y quinta fecha del campeonato: el Gran Premio de Bahréin y el Gran Premio de Arabia Saudita, programados para abril y parte del tradicional arranque del campeonato. El clima de inestabilidad en la región genera preocupación entre los organizadores por las condiciones de seguridad y la logística necesaria para llevar adelante ambos eventos.
Desde la Federación Internacional del Automóvil (FIA) siguen de cerca la evolución del conflicto y trabajan en distintos escenarios posibles antes de tomar una decisión definitiva. Si la situación se agrava o surgen incidentes que comprometan el traslado de equipos, pilotos y personal, no se descarta la reubicación o incluso la sustitución de alguna de estas competencias.
Entre las alternativas que analiza la categoría aparece con fuerza el circuito italiano de Imola, sede del Autódromo Enzo e Dino Ferrari. El trazado cuenta con una larga tradición en la máxima categoría, ya que albergó durante años el Gran Premio de San Marino y, más recientemente, el Gran Premio de Emilia-Romaña.
Imola ocupa además un lugar especial en la historia de la Fórmula 1. Allí se disputó el trágico fin de semana de 1994 en el que fallecieron Ayrton Senna y Roland Ratzenberger, un episodio que marcó un punto de inflexión en materia de seguridad dentro de la categoría.
Otra opción considerada es el Circuito Internacional del Algarve, en Portimao, Portugal. El país ya tiene confirmado su regreso al calendario para las temporadas 2027 y 2028 en reemplazo de Zandvoort, y su experiencia reciente también juega a favor: el trazado fue utilizado durante la pandemia de COVID-19 para albergar carreras en 2020 y 2021.
Por ahora no hay una decisión oficial, pero la Fórmula 1 se mantiene en estado de alerta. El desarrollo del conflicto en Medio Oriente será determinante para definir si el calendario 2026 se mantiene como está previsto o si deberá adaptarse a un escenario internacional cada vez más incierto.