El arbitraje argentino atraviesa un nuevo escándalo que excede lo estrictamente deportivo. Héctor Paletta, el árbitro que comandó el VAR en el último Superclásico disputado en el Monumental, es objeto de una investigación judicial por presuntas operaciones financieras sospechosas con activos digitales.
La causa busca determinar el origen de una serie de acreditaciones en billeteras virtuales que el colegiado habría recibido durante 2024. Según trascendió, el monto investigado superaría los 130 millones de pesos, una cifra que presentaría serias inconsistencias con los ingresos declarados por el árbitro ante los organismos fiscales.
Inconsistencias y trazabilidad de fondos
La investigación cobró impulso tras el análisis de la trazabilidad de los fondos en las plataformas intermediarias. Aunque estas entidades confirmaron que se trataba de operaciones con criptomonedas, habrían existido dificultades para presentar la documentación que respalde el origen lícito de dicho capital.
Por su parte, desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) evitaron brindar detalles sobre el caso, amparándose en el estricto secreto fiscal. Sin embargo, la justicia analiza si estos flujos de dinero podrían estar vinculados a su actividad profesional, especialmente tras las reiteradas polémicas en las que se vio envuelto el juez.
La jugada que desató la tormenta
El foco sobre Paletta se intensificó luego de su actuación en el triunfo de Boca por 1-0 sobre River. El árbitro del VAR fue duramente cuestionado por no haber convocado al juez principal, Darío Herrera, para revisar un presunto empujón de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta dentro del área en los minutos finales.
Aquel episodio generó la indignación del plantel "Millonario" y críticas de referentes del arbitraje como Javier Castrilli, quien calificó la acción como un "claro penal". La controversia creció al comparar esa omisión con la anulación de un gol de Maxi Salas en el mismo encuentro por una falta de similar intensidad.
Antecedentes bajo la lupa en Núñez
La desconfianza del entorno de River Plate hacia Paletta no es nueva. Desde el club recuerdan una serie de fallos tecnológicos que los perjudicaron en el pasado reciente:
- Noviembre de 2025: Una supuesta falta previa de Milton Giménez en un gol de Boca que no fue revisada.
- Septiembre de 2024: Dos jugadas de expulsión de Marcos Rojo en La Bombonera que el VAR dejó pasar.
- Inicio de torneo: Una mano de Gastón Campi ante Barracas Central que impidió un gol de Fausto Vera y no fue sancionada.
A estos antecedentes deportivos se suma un factor subjetivo que genera resquemor en Núñez: el vínculo familiar del árbitro con Gabriel Paletta, ex defensor de Boca Juniors, cuya familia ha manifestado públicamente su simpatía por el club de la Ribera. Mientras la justicia avanza sobre las billeteras virtuales, el futuro profesional de Héctor Paletta queda supeditado a los resultados de una pericia contable que promete sacudir al fútbol argentino.


