No hay consuelo para Alec Baldwin. Su entorno asegura que cayó en un pozo depresivo después de que mató accidentalmente a la directora de fotografía Halyna Hutchins e hirió al realizador Joel Souza durante el rodaje de Rust. “Todo el mundo sabe que esto es un accidente, pero está totalmente devastado”, contó un allegado a la estrella en diálogo con la revista People.
El actor, de 63 años, atraviesa el momento más difícil de su vida y eso lo llevó a tomar una drástica decisión en busca de un poco de tranquilidad: retirarse de la vida pública. El primer paso fue cancelar todos los proyectos que tenía a corto y mediano plazo. “Necesita tomarse un tiempo para él, volver a concentrarse en él”, destacaron desde su entorno.
La única vez que habló sobre los hechos, Baldwin se mostró muy compungido. “Halyna Hutchins era esposa, madre y nuestra colega profundamente admirada. Estoy cooperando plenamente con la investigación policial para abordar cómo ocurrió esta tragedia”, expuso en Twitter. Y agregó: “Estoy en contacto con su esposo, ofreciéndole mi apoyo a él y a su familia. Mi corazón está roto por su esposo, su hijo y todos los que conocieron y amaron a Halyna”.
En ese sentido, la revista People confirmó que el ganador de tres premios Emmy se encontró el sábado por la mañana con la familia de Hutchins: Matthew Hutchins y Andros, su hijo de 9 años. Las fuentes afirmaron que se sentó a desayunar con ellos en un restaurant ubicado en La Posada en Santa Fe, Nuevo México, donde “no se lo vio bien”. “Estaban definitivamente tristes”, sostuvieron los testigos. Además, informaron que los tres se fundieron en un abrazo.
Fuente: Todo Noticias