Espectáculos

Anne Hathaway exigió "modelos sanas" para la secuela de El diablo viste a la moda

La actriz intervino ante la producción tras quedar impactada por la extrema delgadez vista en las pasarelas reales durante su fase de investigación para la película
Somos Jujuy 29-03-2026
Compartir

A medida que avanza la producción de la esperada secuela de El diablo viste a la moda (The Devil Wears Prada 2), Anne Hathaway ha tomado una postura firme detrás de cámaras. La actriz, que retoma su papel como Andy Sachs, solicitó formalmente a los productores que no se contraten modelos con delgadez extrema para las escenas del filme.

El origen del reclamo

La petición surgió tras un viaje de investigación a la Semana de la Moda de Milán en octubre de 2025. Hathaway, acompañada por su coestrella Meryl Streep, asistió a diversos desfiles para empaparse de la estética actual de la industria. Sin embargo, lo que encontraron las dejó consternadas.

Según reveló Streep en una entrevista reciente para Harper's Bazaar, ambas se sintieron "horrorizadas" al ver que muchas modelos lucían "alarmantemente delgadas" o incluso "esqueléticas", una estética que consideraban superada por la industria.

Un cambio de paradigma

Hathaway no tardó en actuar. Al regresar al set, se dirigió a los productores para asegurar un compromiso de casting que priorice la salud y la diversidad corporal.

  • El objetivo: Evitar que la película promueva estándares físicos peligrosos o inalcanzables.
  • El contraste: Mientras que la primera película (2006) ironizaba sobre la "talla cero" y las dietas extremas de los años 2000, esta secuela busca reflejar una industria de la moda más responsable y consciente.
 

Lo que sabemos de la secuela

La película, que tiene previsto su estreno para el 30 de abril de 2026, seguirá a una Miranda Priestly (Meryl Streep) enfrentando el declive de las revistas impresas, mientras se reencuentra con Andy Sachs (Hathaway) y Emily Charlton (Emily Blunt), quien ahora es una poderosa ejecutiva de un grupo de lujo.

Con esta decisión, Hathaway busca que la película no solo sea un éxito de taquilla, sino también un referente de positivismo corporal en una industria que aún lucha con sus propios fantasmas.