La casa de Gran Hermano: Generación Dorada ardió en una de sus noches más polémicas. Lo que comenzó como una amistad estratégica en la edición 2011 terminó de romperse definitivamente este lunes, cuando Solange Abraham volvió a la pantalla para confrontar a quien fuera su aliado, Emanuel Di Gioia, en un cruce que paralizó a los televidentes.
Una "jugada 3D" contra un "traidor"
Desde que Solange abandonó la casa dejando una advertencia clara sobre la falta de lealtad de Emanuel, el clima quedó enrarecido. Aprovechando el derecho a réplica, la tucumana no se guardó nada: "¿Me quisiste clavar un puñal por la espalda y no pudiste?", disparó apenas apareció en pantalla, acusando a Di Gioia de no soportar el liderazgo femenino.
Solange intentó justificar su salida como parte de una estrategia superior: una "jugada 3D" que consistía en exponer la verdadera cara de Emanuel desde afuera. "Mostré la única carta que tenés: tirar la piedra y esconder la mano", sentenció.
El contraataque: "Sos un holograma"
Lejos de amedrentarse, Emanuel respondió con una virulencia que dejó a todos en shock. Desestimó cualquier análisis estratégico de su excompañera y atacó su permanencia en el juego. "Pensé que eras buena jugadora, pero terminaste abandonando", le recriminó a los gritos.
El momento de mayor tensión llegó cuando Di Gioia utilizó la virtualidad del encuentro para humillarla: "Sos un holograma, Sol. No existís. Acá no existís más". Ante los intentos de Abraham por llamarlo "cobarde", él redobló la apuesta recordando su accidentada salida: "A vos te echó Gran Hermano, no te fuiste por la puerta grande. Es patético lo tuyo".
Final abierto y clima de tensión
El intercambio terminó con un Emanuel triunfalista, deseando que ella regrese a la casa solo para tener el placer de "echarla" nuevamente. Con este enfrentamiento, queda claro que las viejas heridas de GH 2011 están más abiertas que nunca, dejando a la casa en un estado de división absoluta tras la exposición de las tácticas de Di Gioia.