La vida de Nicolás Cabré dio un giro inesperado cuando su única hija, Rufina, de 12 años, se instaló definitivamente en Estambul. La mudanza, motivada por la relación de la China Suárez con el futbolista Mauro Icardi, alejó a la adolescente miles de kilómetros de su padre, quien hoy enfrenta el desafío de la paternidad a la distancia.
En una charla íntima en Vuelta y media (Urbana Play), el actor abrió su corazón y reflexionó sobre este presente que lo mantiene conectado a su hija a través de las pantallas. "Hoy por hoy es mucho más fácil: va y viene, hablamos todo el día", confesó, aunque no ocultó el peso de la ausencia: “La extraño, pero la apoyo y valoro lo que hace”.
Un aprendizaje de madurez
Para Cabré, este cambio radical fue una lección de vida. El actor admitió que hoy entiende actitudes de sus propios padres que antes no comprendía. “Aprendí que no tenés que ser un palo en la rueda frente a decisiones que a veces pueden gustarte más o menos”, sostuvo con sinceridad.
A pesar de que el traslado a Turquía fue repentino, Nicolás priorizó el bienestar y el crecimiento de Rufina. “Ella está conociendo otro idioma y otra cultura. El contexto es completamente diferente y dejó a todos sus amigos, no solo a mí. Tiene amigos nuevos, otro mundo”, remarcó el artista, destacando la valentía de la joven para adaptarse a un país tan distinto.
Prioridad absoluta: Rufina
La relación entre Cabré y la China Suárez siempre se caracterizó por la buena sintonía en pos de la crianza de su hija, y esta situación no es la excepción. “Yo siempre tuve claro que la prioridad siempre es, fue y será Rufina. El panorama que sea, yo voy a estar y la voy a apoyar”, afirmó contundente.
Aun así, el actor reconoció que el proceso tiene sus matices agridulces: “Entender que no todo es color de rosa es parte de la vida. Mi lugar hoy está un poco más lejano y hay cosas que no puedo resolver”.
El tierno gesto antes de la partida
La conexión entre ambos sigue intacta. Recientemente, el actor mostró en sus redes sociales el emotivo regalo que Rufina le dejó en el camarín antes de uno de sus vuelos de regreso a Estambul: una serie de fotos de ellos juntos pegadas en el espejo. Un recordatorio constante de que, a pesar de los kilómetros y la nueva vida de la China Suárez con Icardi, el vínculo entre padre e hija se mantiene más fuerte que nunca.
En este nuevo capítulo de su vida, Nicolás Cabré no transita la distancia solo, sino que ha formado un sólido equipo junto a su esposa, Rocío Pardo. La pareja, que selló su amor en una íntima ceremonia civil en diciembre de 2025, ha logrado construir un vínculo familiar basado en la armonía y la complicidad. Pardo, quien ha sido un pilar fundamental para el actor durante los meses de mudanza de Rufina a Turquía, se muestra totalmente integrada a la vida del artista, acompañándolo incluso en sus viajes internacionales para reencontrarse con la adolescente.
La excelente relación entre la bailarina y la hija de la China Suárez ha quedado más que demostrada en el mundo digital. En plataformas como TikTok, se han vuelto virales diversos videos donde se las ve a Rocío y Rufina compartiendo desafíos y trends de baile con una química envidiable.
Estos momentos de diversión y risas compartidas no solo conquistan a miles de seguidores, sino que reflejan la "familia ensamblada" que Cabré tanto valora, demostrando que, a pesar de los kilómetros, el afecto y la unión siguen siendo la prioridad.