Gimnasia de Jujuy recordó a “Ranga” Rojas, jugador desaparecido por la dictadura que vistió la albiceleste
Ernesto “Ranga” Rojas jugó 11 partidos para Gimnasia de Jujuy en el Nacional 1970. Luego fue campeón con Atlético Tucumán. En 1976, los militares lo acribillaron a balazos. Junto al arquero de Gimnasia, Antonio Piovoso, desaparecido en 1977, son los dos futbolistas de Primera División víctimas de la etapa más negra del país.
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“Como cada 24 de marzo, queremos recordar a Ernesto Rojas, quien fuera destacado jugador de nuestra institución desde inferiores hasta 1970”, se lee en las redes del “Lobo” jujeño.
“Poco antes de cumplir 30 años fue asesinado por un grupo de tareas, a días del inicio de la dictadura militar en 1976. Campeón de Liga Jujeña y figura del Regional 1970 (anotó el 3 a 1 definitivo en la final), su paso por el club quedará siempre en la memoria”, sigue.
Parte de la historia de Ernesto “Ranga” Rojas
A Rojas le decían Ranga o Ranguita. El 16 de agosto de 1970 convirtió el gol que aseguró la clasificación de Gimnasia de Jujuy al Nacional, un 3-1 ante Patronato (1-1 en la ida, en Paraná) que le dio a su provincia la felicidad de recibir por primera vez a los gigantes argentinos. Atrás, al comienzo del Regional, otros dos pesos pesados del norte argentino, Central Córdoba de Santiago del Estero y Juventud Antoniana de Salta, habían quedado en el camino del Lobo jujeño. Ya en la máxima categoría, Gimnasia y Rojas debutaron a lo grande: contra Boca en la Bombonera. La derrota 3-1 contra el equipo del Rojas más famoso, Ángel Clemente, Rojitas -y futuro campeón de ese torneo-, fue lo de menos. Ranga tenía 24 años y también enfrentó al Independiente de Héctor Yazalde y Pepé Santoro, al Estudiantes de Juan Ramón Verón, al Vélez de Carlos Bianchi, al Rosario Central de Aldo Pedro Poy y a otros participantes de su zona: Banfield, San Martín de Tucumán, su homónimo sanjuanino y Kimberley de Mar del Plata. Rojas no convirtió goles y sólo una vez, ante Central de local, jugó los 90 minutos -el resto fue reemplazado o ingresó en el segundo tiempo-, acorde a un Gimnasia al que, ya conforme con participar, competir le costó mucho más: terminó anteúltimo en su zona, noveno entre diez equipos.
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