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EE.UU. repartirá la vacuna de AstraZeneca y el Gobierno espera que la Argentina esté incluida

La Casa Blanca adelantó que una vez que sea aprobada por la autoridad sanitaria, espera habilitar envíos a varios países en los próximos meses.

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26-04-2021

La Casa Blanca comenzará a repartir en las próximas semanas hasta 60 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca una vez que supere una revisión de la agencia reguladora de medicamentos del gobierno federal. El gobierno de Alberto Fernández mantiene contactos con la administración de Joe Biden, y espera que la Argentina sea uno de los países beneficiados.

La movida llega en medio de un creciente malestar global por la abundancia de vacunas en Estados Unidos, donde más de la mitad de la población adulta ya recibió al menos una dosis de una de las vacunas aprobadas por el gobierno federal -Pfizer y BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson- y la campaña para inmunizar a la población avanza a paso firme. Pero la distribución de la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca, cuya producción ha enfrentado dificultades en Estados Unidos, solo comenzará una vez que pase una revisión de calidad de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, según sus siglas en inglés), algo que se espera ocurrirá en mayo, o a más tardar en junio.

Una vez que el plan esté en marcha, en el gobierno de Alberto Fernández esperan que la Argentina reciba una parte de las vacunas que distribuya el gobierno de Biden, que todavía debe definir la lista de países donde enviará los viales, y cómo funcionará la distribución.

El embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, trabaja en contacto con la Casa Blanca, el Departamento de Estado y con AstraZeneca con la misión de elevar la provisión de vacunas para la Argentina, que ha pasado a ser una de las prioridades de su gestión ante el azote de la segunda ola del coronavirus en el pais. Las gestiones en Washington también abarcan a las otras dos vacunas aprobadas en Estados Unidos, las de Pfizer y BioNTech y Moderna.

El gobierno de Biden ya había donado cuatro millones de dosis de la vacuna a México y Canadá. La vacuna AstraZeneca se usa ampliamente en todo el mundo, y es una de las principales apuestas de varios países de América latina, entre ellos, México y la Argentina. El reparto de Estados Unidos, que prevé donar las vacunas, podría comenzar tan pronto como el mes próximo.

“Dada la sólida cartera de vacunas que ya tiene Estados Unidos y que han sido autorizadas por la FDA, y dado que la vacuna AstraZeneca no está autorizada para su uso en Estados Unidos, no necesitamos usar la vacuna AstraZeneca aquí durante las próximas meses”, indicó el coordinador de COVID-19 de la Casa Blanca, Jeff Zients, a la agencia AP, que anticipó la noticia. “Por lo tanto, Estados Unidos está buscando opciones para compartir las dosis de AstraZeneca con otros países a medida que estén disponibles”, indicó.

Andy Slavit, principal arquitecto de la respuesta a la pandemia del coronavirus de la Casa Blanca, dijo en Twitter que el gobierno de Biden distribuirá 60 millones de dosis. Con todo, la vocera presidencial, Jen Psaki, advirtió en su habitual conferencia de prensa que aún debe definirse el mecanismo para el reparto, y que Estados Unidos tiene en su stock 10 millones de dosis de la vacuna, con otras 50 millones en distintas etapas de producción. La vacuna comenzará a repartirse solo una vez que la FDA verifique que cumple con sus requisitos y condiciones de calidad.

“Estamos trabajando en cómo se verá el proceso y consideraremos una variedad de opciones de los países socios y, por supuesto, gran parte de eso será a través de relaciones directas”, indicó Psaki.

Estados Unidos ya ha producido alrededor de 10 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, que aún debe superar la revisión de calidad de la FDA. Ese proceso podría completarse en las próximas semanas. Aproximadamente 50 millones de dosis más se encuentran en diversas etapas de producción y podrían estar disponibles para su envío en mayo y junio, una que la FDA de luz verde.

Fuente: La Nación