El papa León XIV aseguró que no tiene "intención de entrar en un debate" con Trump
La relación entre el Vaticano y el gobierno de Donald Trump alcanzó su punto de máxima tensión este lunes. Durante el vuelo que lo trasladaba hacia Argelia, el papa León XIV respondió con serenidad a los inusuales ataques del mandatario estadounidense, quien lo había tildado de "débil" y hasta se atribuyó su elección en el cónclave del año pasado.
"No le tengo miedo a la administración Trump ni de proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio", sentenció el Pontífice ante los periodistas. Con un estilo parco pero firme, León XIV aclaró que no tiene intención de entrar en una disputa política directa: "No soy un político; somos constructores de paz y ese mensaje es para todos los líderes del mundo, no solo para él".
El origen del conflicto: la postura frente a Irán
El malestar de Trump estalló luego de que el Papa condenara el "delirio de omnipotencia agresivo" que impulsa las guerras y cuestionara la retórica belicista contra Irán. El presidente de EE. UU. se negó a disculparse por sus posteos en la red Truth, insistiendo en que el Papa está "equivocado" en materia de seguridad internacional y criminalidad.
La respuesta de León XIV fue irónica respecto a la red social del mandatario: "Es irónico el mismo nombre del sitio (Verdad), no agrego más. Las personas que leen pueden sacar sus propias conclusiones", señaló en referencia a la afirmación de Trump de que el Papa le debe su puesto en el Vaticano.
Apoyo internacional masivo al Papa
Sorpresivamente, incluso los aliados de Trump marcaron distancia de sus dichos:
- Giorgia Meloni (Italia): La primera ministra calificó de "inaceptables" las críticas al Santo Padre y defendió su derecho a pedir la paz.
- Pedro Sánchez (España): Respaldó al Pontífice afirmando que "mientras algunos siembran guerras, León XIV siembra paz con coraje".
- Conferencia Episcopal de EE. UU.: Expresaron su consternación y recordaron que el Papa "no es un adversario político, sino el Vicario de Cristo".
A pesar del revuelo diplomático, el Papa confirmó que continuará con su gira africana —que incluye Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial— manteniendo su discurso centrado en el perdón y la justicia como únicos caminos para detener la multiplicación de conflictos en el mundo.