El papa León XIV publicó la encíclica Magnifica Humanitas y pidió que la inteligencia artificial "no domine al ser humano"
En su primera encíclica, León XIV pidió luchar contra el dominio de la inteligencia artificial. El documento elaborado por el Papa fue publicado este lunes y también denuncia la deshumanización y el concepto de guerra justa.
El texto lleva el nombre de Magnifica Humanitas (Magnífica humanidad). Al cabo de 130 páginas aborda diversas cuestiones, como el retraso de la Iglesia en condenar la esclavitud o el impacto de la IA en el medio ambiente.
Las encíclicas son documentos dirigidos a todos los fieles que fijan la posición de referencia de la Iglesia sobre cuestiones sociales, morales, políticas o teológicas.
Dada su importancia, el Papa presentó el documento personalmente mismo junto a expertos en IA, entre ellos el cofundador de la compañía Anthropic.
No podemos considerar a la IA como moralmente neutra, indica el Papa en la encíclica y llama a desarmar esta tecnología para impedirle el dominio sobre lo humano.
En esa línea, el pontífice denuncia también que el control de las plataformas, las infraestructuras y los datos no es prerrogativa de los Estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso.
Citando entre otros a Platón o J.R.R. Tolkien por su lucha contra la deshumanización, el papa estadounidense critica las nuevas formas de esclavitud para extraer los recursos necesarios para la IA y pide soluciones tecnológicas más sostenibles para reducir el impacto sobre el medioambiente y cuidar nuestra Casa común.
En algunas regiones del mundo, adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas en la trituración de los materiales de los que se obtienen las tierras raras, advierte León XIV. De esas tierras raras suge un grupo de metales esenciales para la tecnología moderna.
Cuerpos marcados, mutilados, desgastados para que el flujo de cálculos no se interrumpa, agrega el Papa.
Condena a un concepto defendido por Trump
El obispo de Roma también aprovecha la encíclica para pedir perdón por el retraso histórico de la Iglesia en condenar la esclavitud.
Más allá de los desafíos tecnológicos, el Papa advierte sobre el riesgo de deshumanización, alertando contra una visión del ser humano reducido a su rendimiento o a datos explotados por máquinas.
Desde su elección hace un año, Robert Prevost ha multiplicado las advertencias sobre los peligros de la IA, especialmente su uso en el ámbito militar, y la necesidad de una alfabetización digital.
Ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable, escribe al respecto en su primera encíclica.
Los expertos creen que el impacto de Magnifica Humanitas podría ser comparable al de la encíclica Laudato Si de 2015, en la que el papa Francisco abordaba la cuestión ecológica y que desencadenó una ola de reacciones en todo el mundo.
Sin mencionar nombres, el pontífice reitera la necesidad de superar la teoría de la 'guerra justa', un concepto defendido, entre otros, por la administración de Donald Trump, y lamenta que la humanidad esté cayendo en la cultura violenta del poder que normaliza la guerra como instrumento de política internacional.
En abril, la Casa Blanca criticó al Papa por afirmar que Dios no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, en el contexto del conflicto en Oriente Medio.
Magnifica Humanitas culmina varios años de reflexión dentro la Iglesia sobre las tecnologías relacionadas con la IA.
En 2020, El Vaticano lanzó, junto a empresas digitales e instituciones académicas, el Llamamiento de Roma para una ética de la IA, en el que abogaba por un desarrollo tecnológico respetuoso con la dignidad humana.