Francisco murió con solo 100 dólares y sin bienes: rechazó su sueldo durante 12 años como papa
El Papa Francisco, el argentino que dejó una marca indeleble en la historia de la Iglesia Católica, falleció con tan solo 100 dólares como patrimonio personal, un reflejo de su compromiso con el voto de pobreza que adoptó al ingresar a la Compañía de Jesús, la orden religiosa fundada por San Ignacio de Loyola.
A lo largo de su papado, que comenzó en 2013, rechazó el salario anual de 340 mil euros que el Vaticano otorga a su líder máximo y mantuvo una vida austera, sin propiedades, inversiones ni cuentas bancarias a su nombre.
Este comportamiento estuvo en línea con los principios fundamentales de la Compañía de Jesús, una congregación conocida por su dedicación a la educación, la justicia social y el servicio a los más necesitados. Los miembros de esta orden hacen un voto de pobreza, castidad y obediencia, lo que implica vivir sin bienes materiales propios y dedicar sus vidas al servicio de Dios y de la humanidad.
Desde su llegada al papado, el Papa Francisco se destacó por su sencillez y cercanía con los fieles. Rechazó las comodidades y lujos que acompañan tradicionalmente al cargo papal.
Un ejemplo claro de su estilo de vida austero es que nunca ocupó la lujosa habitación que estaba a su disposición en el Vaticano, preferiendo vivir en la Casa Santa Marta, un alojamiento más simple donde compartía espacio con otros sacerdotes.
Esta decisión, aunque cuestionada por los protocolos de seguridad, reflejaba su profundo compromiso con la humildad y la cercanía con los más desfavorecidos.