A un mes del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, el país atraviesa una de las etapas más difíciles tras una tragedia que dejó miles de víctimas fatales, heridos y familias damnificadas. Las autoridades destacaron la labor de rescatistas y voluntarios, mientras continúan los trabajos de recuperación de las zonas afectadas.
“Honramos la memoria de las víctimas. Nuestro eterno agradecimiento a rescatistas nacionales, internacionales y voluntarios por su valiosa entrega y dedicación al salvar vidas. Venezuela renacerá con el trabajo de todos”, expresó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, a través de sus redes sociales.
El último balance oficial difundido por las autoridades señala que los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio dejaron 5.398 personas fallecidas, 16.740 heridas y 6.462 rescatadas con vida entre los escombros.
Las zonas más golpeadas fueron La Guaira y Caracas, donde se contabilizaron 190 edificaciones colapsadas y 856 con daños severos. Actualmente, miles de personas continúan necesitando asistencia tras perder sus hogares.
Miles de familias esperan soluciones habitacionales
Según los datos oficiales, unas 23.335 personas permanecen alojadas en 107 campamentos transitorios, mientras que más de 128.000 familias recibieron asistencia directa durante la emergencia.
En paralelo, el Gobierno puso en marcha el plan de reconstrucción habitacional “Venezuela Renace”, que contempla la entrega progresiva de viviendas para los damnificados. Entre los objetivos anunciados se encuentran la construcción de 4.000 hogares mensuales desde diciembre de 2026 y la incorporación de 10.000 viviendas adicionales durante 2027.
El Banco Mundial realizó una primera evaluación de daños y estimó pérdidas directas por 19.500 millones de dólares, además de proponer una alianza público-privada para afrontar la recuperación del país.

Operativo internacional de ayuda
Tras la emergencia, más de 19.000 efectivos nacionales participaron de los operativos de asistencia, rescate y seguridad en las zonas afectadas.
También se desplegó una misión internacional con 44 equipos de rescate provenientes de 27 países, junto con el apoyo de organismos como Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, la Cruz Roja y el Vaticano.
Entre las ayudas anunciadas se destacan fondos internacionales, asistencia humanitaria y recursos destinados a la reconstrucción de viviendas y servicios básicos.
La situación de los niños y las familias vulnerables
Unicef advirtió que Venezuela necesitará 65,7 millones de dólares para atender el impacto humanitario del desastre, con asistencia prevista para unas 470.000 personas, entre ellas 169.000 niños.
El organismo internacional señaló que las prioridades son garantizar acceso a salud, nutrición, agua potable, saneamiento, educación y protección infantil, además de atender las consecuencias emocionales que la tragedia puede generar en niños y adolescentes.
Hasta el momento, Unicef informó que distribuyó más de 82 toneladas de suministros de emergencia, incluyendo kits médicos, equipos para purificación de agua y materiales para actividades educativas y recreativas.
Miles de personas aún permanecen en la calle
La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó que alrededor de 6.000 personas continúan acampando en la vía pública en Caracas y La Guaira por la falta de refugios adecuados.
En Maiquetía, cerca de 3.000 personas permanecen frente a edificios dañados e inestables, mientras que una cifra similar se encuentra en la Avenida Bolívar de Caracas.
MSF remarcó que las principales necesidades siguen siendo el acceso a agua potable, refugio seguro, atención en salud mental y medidas de protección para las familias afectadas.





