La falta de combustible en Cuba paralizó la recolección de basura y agrava la crisis sanitaria
La falta de combustible en Cuba paralizó gran parte de la recolección de basura en La Habana y agravó la crisis sanitaria en la capital. Más de la mitad de los camiones recolectores quedaron fuera de servicio y los residuos se acumulan en distintos barrios, donde ya se multiplican los incendios en basureros improvisados.
La situación afecta especialmente a Centro Habana, uno de los municipios más golpeados. Allí, las bolsas de basura permanecen durante semanas en las calles y los vecinos denuncian malos olores, contaminación y crecientes riesgos para la salud.
El problema está directamente relacionado con la escasez de combustible que atraviesa el país. Actualmente, solo 44 de los 106 camiones recolectores continúan operativos, una cifra insuficiente para cubrir la cantidad de residuos que genera diariamente la ciudad.
Según reportes locales, La Habana produce entre 24.000 y 30.000 metros cúbicos de basura por día, pero gran parte queda sin recolectar debido a la falta de vehículos y recursos.
En medio del colapso, comenzaron a repetirse los incendios en vertederos improvisados. Algunos vecinos recurren a quemar los residuos para intentar acelerar la limpieza e incluso provocar la llegada de los bomberos y aprovechar el agua de sus camiones para cubrir necesidades básicas.
La crisis ya había sido reconocida por el propio gobierno cubano. En 2025, autoridades admitieron que la basura estaba dispersa por toda La Habana y señalaron además problemas presupuestarios para sostener la limpieza urbana, pagar a los barrenderos y fabricar contenedores y equipamiento.
Aunque en febrero se anunció un plan con brigadas especiales y la incorporación de nuevos contenedores, las medidas todavía no se concretaron y la acumulación de residuos continúa agravando la situación sanitaria en la capital cubana.