Un inicio de semana de terror se vivió en el sur de Filipinas. Este lunes, alrededor de las 7:38 de la mañana (hora local), un impresionante terremoto de magnitud 7,8 hizo temblar con fuerza la isla de Mindanao. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) detalló que el epicentro ocurrió en el mar, a unos 13 kilómetros de la importante ciudad comercial de General Santos.
Víctimas y rescates desesperados
Hasta el momento, la Oficina de Defensa Civil confirmó la muerte de 19 personas y al menos 134 heridos. La región más golpeada fue Soccsksargen, donde se reportaron 12 de las víctimas fatales. Además, el sismo coincidió justo con el inicio del año escolar. Esto provocó escenas de pánico absoluto y desmayos entre miles de estudiantes que asistían al izamiento de la bandera.

En la ciudad de General Santos se vivieron momentos dramáticos. Locales comerciales y dos restaurantes de una conocida cadena de comida rápida colapsaron por completo. Los equipos de rescate trabajan a contrarreloj para buscar a personas atrapadas entre los escombros de los edificios derrumbados.

Alerta de tsunami: "Vayan a zonas altas"
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., habló de inmediato por los canales oficiales. El mandatario lanzó un desesperado pedido a los ciudadanos de las zonas de la costa: "Diríjanse a zonas más elevadas ahora mismo. No esperen. Su vida es más importante".
Las estaciones de control detectaron olas de tsunami de hasta un metro de altura en las provincias de Sultan Kudarat y Sarangani. La alerta se extendió también hacia Indonesia y Japón. Horas después, el Centro de Alertas del Pacífico informó que el peligro principal ya había pasado.
Caos en los servicios y múltiples réplicas
El terremoto cortó por completo la luz y dejó las comunicaciones por internet muy inestables. Por seguridad, las autoridades suspendieron las clases en toda la región y cerraron temporalmente el aeropuerto de General Santos, cancelando 17 vuelos nacionales. El miedo sigue en las calles debido a que ya se registraron más de 130 réplicas que alcanzaron magnitudes de hasta 6,7.