Violenta protesta en La Paz: marchistas saquearon oficinas judiciales y hubo enfrentamientos con la Policía
La ciudad de La Paz vivió una de sus jornadas más violentas de las últimas semanas luego de que grupos de manifestantes ingresaran por la fuerza a las oficinas del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ), donde provocaron destrozos, saquearon equipos y esparcieron documentación oficial en plena vía pública.
El ataque ocurrió en el centro paceño, sobre la calle Potosí, en medio de masivas protestas que exigen la renuncia del presidente boliviano Rodrigo Paz. Según reportes locales, los movilizados rompieron rejas de seguridad, destruyeron puertas y retiraron muebles y computadoras de las instalaciones judiciales.
Saqueos, incendios y caos en el centro paceño
Videos difundidos por medios bolivianos y usuarios en redes sociales muestran a personas saliendo de las oficinas con sillas, equipos y documentación mientras otros grupos lanzaban piedras contra edificios públicos.
El Ministerio de Gobierno de Bolivia calificó el hecho como un atentado contra la institucionalidad democrática y denunció públicamente el saqueo de las dependencias judiciales.
La Policía logró recuperar parte de los objetos sustraídos horas después, aunque gran cantidad de expedientes quedaron dañados o dispersos en las calles cercanas al tribunal.
Enfrentamientos con gases y dinamita
Los disturbios se extendieron por distintas zonas del centro de La Paz. Manifestantes y fuerzas de seguridad protagonizaron enfrentamientos con gases lacrimógenos, piedras y detonaciones de dinamita cerca de Plaza Murillo, donde funcionan el Palacio de Gobierno y la Asamblea Legislativa.
Las autoridades instalaron varios anillos de seguridad para impedir el avance de las columnas de protesta hacia el corazón político del país.
Además, durante los incidentes se reportó el incendio de un vehículo policial y daños en estaciones del sistema Mi Teleférico.
Bolivia atraviesa una fuerte crisis política y social
Las protestas forman parte de un escenario de creciente conflictividad en Bolivia, marcado por bloqueos, reclamos sociales y una fuerte crisis económica.
El gobierno acusa al expresidente Evo Morales de impulsar las movilizaciones para desestabilizar a la administración de Rodrigo Paz, mientras distintos sectores sociales denuncian inflación, escasez de combustibles y deterioro económico.
En paralelo, la Fiscalía boliviana ya emitió órdenes de aprehensión contra dirigentes sindicales y referentes vinculados a los bloqueos registrados en distintos puntos del país.