Condenaron a 16 años de prisión al policía que disparó a otro efectivo
El agente de la Policía Federal, Julio Bravo, fue condenado este mediodía a 16 años de prisión por haber disparado en estado de ebriedad al efectivo de la Policía de la Provincia, Sergio Lima, quien a causa de la gravedad de las heridas quedó en estado vegetativo.
Bravo fue encontrado autor material y penalmente responsable de los delitos de "homicidio calificado por alevosía y por la condición de la víctima en grado de tentativa", además de “abuso de arma de fuego y resistencia a la autoridad”. Por el beneficio de la duda, el efectivo fue absuelto del delito de "lesiones calificadas por la condición de funcionario público".
El fallo de la Justicia generó malestar entre los familiares de Lima que se encontraban en la sala del octavo piso de Tribunales, y del abogado querellante, Guillermo Vázquez, quien había pedido al tribunal 22 años de prisión.
El letrado adelantó además que es "casi seguro" que apelarán la decisión del Tribunal, ya que "el hecho ha sido sumamente grave".
Por su parte, Carlos Hugo Salas, abogado defensor del policía condenado, se mostró también disconforme por el fallo. "Creía que iba a ser una pena menor", manifestó, y resaltó que esperaba que el Tribunal considere en este caso el agravante de la alevosía.
Enumeró luego una serie de factores que a su consideración deberían haber sido tenidas en cuenta por el Tribunal, como el hecho de que Bravo supuestamente no fue requisado al momento que es detenido o que el disparo lo realizó con su mano no hábil y en estado de ebriedad.
LOS HECHOS
En julio de 2017, el efectivo Julio Bravo había sido detenido en un control vial con 2,3 gramos de alcohol en sangre y era trasladado en la parte trasera de un móvil policial cuando sacó un arma reglamentaria que tenía entre sus prendas y disparó en contra del agente Sergio Lima, provocándole una grave herida en la zona de la nuca. A raíz del ataque, Lima quedó en estado vegetativo.