A veces escuchamos repetidamente la frase que reza “nunca es tarde para empezar”, pero se conocen pocos casos que materialicen esas palabras.
Sin embargo, quien vino a romper el mito es una coprovinciana, mujer, adulta mayor, que se convirtió en un ejemplo para miles de personas y sin dudas que sigue siendo un orgullo para toda su familia.
Se trata de Pabla Pintos, una abuela jujeña que tiene 75 años y decidió comenzar la escuela para aprender a leer y escribir, pasó a tercer grado y, como si eso fuera poco, por su destacada actuación finalizó el año como abanderada de su escuela.
“Para nosotros fue una sorpresa y un orgullo que mi mamá lleve la bandera argentina”, dijo Cintia Pintos, hija de Pabla, quien contó que junto a sus hermanos y sobrinos estuvieron presentes en el reconocimiento.
La historia de Pabla Pintos
Nació en Susques, localidad ubicada en la Puna de la provincia de Jujuy. Actualmente tiene 75 años y vive en la localidad de Cachi, provincia de Salta, donde se desempeñó durante mucho tiempo como pastora de ovejas y cabras.
Esta tarea de campo impidió que aprendiera a leer y escribir, por eso cuando dejó de realizar esas actividades decidió empezó a ir a la escuela.
Pabla tiene 6 hijos, 30 nietos y 7 bisnietos.
Según explicaron desde la Dirección General de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos de Salta, primero se trasladó a San Antonio de los Cobres, después a La Poma y finalmente llegó a Potrero, donde trabajó durante mucho tiempo sembrando maíz, trigo y cuidando animales.
Actualmente está jubilada y avanza con nuevos proyectos que incluyen su paso por la escuela. Pabla asiste al aula 2 del Núcleo Educativo N° 7178 ubicada en la localidad de Cachi.
“Deseamos que siga cumpliendo sus metas y sueños. Nosotros siempre vamos a estar con ella”, finalizó la hija con emoción.