El puma rescatado ayer de una vivienda de la ciudad de Palpalá continúa en observación en la sede del Cafaju y los veterinarios adelantaron que podría ser liberado en los próximos días.
Eduardo Vargas, técnico del Centro de Atención de la Fauna Autóctona de Jujuy participó del operativo que se desplegó ayer en barrio Antártida para rescatar al animal que había ingresado a una de las viviendas y se refirió al chequeo sanitario que se le realizó.
En diálogo con La Primera Hora de LW8, Vargas explicó que al momento de ser rescatado el animal estaba algo deshidratado pero indicó que actualmente “se encuentra en perfectas condiciones”.
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Detalló que “se le pudo hacer extracción de sangre y otras revisaciones para ver si tenía parásitos, si estaba en condiciones en cuanto a las uñas y los colmillos, y si es que tenía alguna herida”.Twitter
En cuanto a las características del ejemplar, el técnico explicó que si bien no cuentan con la báscula para poder pesarlo, calculan que pesa entre 40 y 45 kilos y detalló que se trata de un macho subadulto de aproximadamente 2 años de edad que ya está llegando a su tamaño máximo.
El animal mide unos 65 centímetros de alto y entre la cabeza y la base de la cola tiene una longitud de 1,2 metros. “Es un animal bastante grande”, remarcó Vargas.
LIBERACIÓN DEL PUMA
Vargas explicó que el puma continuará unos días más en observación en el Cafaju. Esto permitirá a los técnicos y veterinarios del centro poder determinar si se trata de un animal silvestre o si estaba en cautiverio.
“Lo ideal es tenerlo en observación para ver el comportamiento y si lo hace de la manera adecuada, liberarlo en los próximos días”, explicó el técnico.
CÓMO LLEGÓ A PALPALÁ
“Siempre que ingresa un animal de estos a un domicilio se manejan dos hipótesis”, explicó Vargas y detalló que una de ellas hace referencia a que “pudo haber estado en cautiverio y se le escapó a un vecino”.
La otra hipótesis plantea que “puede haberse desorientado buscando alimento y cuando llegó a la casa fue acorralado por los perros”. El barrio Antártida se encuentra próximo al río Zapla y las Serranías, por lo que puede haber llegado desde esas zonas.
En ese sentido Vargas remarcó que “por eso es necesaria la observación biológica del comportamiento, pero todo indica que no es un animal que haya estado en cautiverio”.