“No ganamos mucho y el paro afecta nuestro bolsillo”, el lamento de los trabajadores en el octavo día sin colectivos
Transcurre el octavo día consecutivo de paro de colectivos decretado por la UTA ante la falta de pago de sueldos y aguinaldos para los choferes y la solución aún parece lejana.
Por esa razón, ante el riesgo de perder su empleo, los trabajadores sin vehículos tuvieron que buscar la forma de movilizarse y los taxis amarillos se presentaron como una opción potable pero muy cara a la vez.
Aunque desde el municipio establecieron que los amarillos trabajen como compartidos a un valor de $50 por cada pasajero, gran parte de los trabajadores del volante hicieron caso omiso y argumentaron que ese monto “no cubre lo que cuesta el viaje”.
Si bien siguieron prestando su servicio, lo están haciendo a un valor mínimo de $100 por cada pasajero o $150 en otros casos, lo que para los trabajadores implica un gasto de más del 300% por cada viaje si se tiene en cuenta que el pasaje en colectivo cuesta poco más de $32.
“No ganamos muchos, trabajamos en la construcción y es mucho gasto”, lamentaba un trabajador que durante horas de la mañana buscaba movilizarse hacia la vieja terminal de ómnibus.
“Este paro nos afecta a todos y al bolsillo también”, decía otro trabajador de comercio que veía insostenible la situación de tener que gastar todos los días en un taxi por la falta de colectivos.
Aunque los taxis de radiollamada no se sumaron a la iniciativa municipal de cobrar $50 como compartido, restará esperar a ver si el Gobierno avanza con la autorización para que puedan prestar el servicio temporalmente los particulares a un precio mucho menor.