Advierten que el chikungunya puede provocar cuadros más prolongados que el dengue
El avance del virus chikungunya en el Norte argentino genera preocupación entre especialistas, quienes advirtieron que la enfermedad puede presentar cuadros más prolongados que el dengue y afectar a los pacientes durante largos períodos.
El médico infectólogo Gustavo Echenique explicó a nuestro medio que, a diferencia del dengue, que generalmente dura entre siete y diez días, el chikungunya puede atravesar diferentes etapas clínicas que se extienden durante meses e incluso años.
Según detalló, la enfermedad puede presentar una fase aguda que se prolonga hasta un mes, una fase subaguda que puede durar hasta tres meses y una fase crónica en la que los síntomas pueden persistir hasta cinco años.
Uno de los principales problemas de esta infección es que provoca dolores articulares intensos y persistentes, que en algunos casos pueden resultar incapacitantes.
Además, el virus puede desencadenar procesos inflamatorios que afecten distintos órganos, provocando complicaciones como miocarditis, nefritis o hepatitis, por lo que remarcó la importancia de la atención médica y el seguimiento de los pacientes.
Preocupación por el avance en la región
La alerta sanitaria se da en un contexto en el que varias provincias del norte registran circulación del virus. En Salta ya se confirmaron más de 150 casos, mientras que otras provincias como Catamarca y Tucumán también reportaron contagios autóctonos.
De hecho, recientemente el Ministerio de Salud de Jujuy confirmó el primer caso de chikungunya en la provincia, detectado en la localidad de Aguas Calientes. El paciente se encuentra clínicamente estable y bajo seguimiento médico.
Prevención: la clave para evitar contagios
El chikungunya es transmitido por el mosquito Aedes aegypti, el mismo que transmite el dengue, por lo que las medidas de prevención son similares.
Entre las principales recomendaciones se encuentran eliminar recipientes que acumulen agua, mantener patios y jardines limpios y realizar descacharrado en los hogares, ya que el mosquito suele reproducirse en los domicilios o en sus alrededores.