Amenazas en escuelas: docentes rechazan sobrecarga de responsabilidades y piden declarar la emergencia en salud mental
En medio de la preocupación por las amenazas de bombas y tiroteos en establecimientos educativos, desde el CEDEMS cuestionaron la sobrecarga de responsabilidades que recae sobre los docentes y reclamaron medidas urgentes, entre ellas la declaración de la emergencia en salud mental.
La secretaria general del gremio, Mercedes Sosa, señaló que la situación actual genera "conmoción, incertidumbre, miedo y preocupación" en las escuelas, en un contexto que ya venía atravesado por reclamos salariales y condiciones laborales.
"Los mecanismos que se están implementando pueden ser positivos para los adolescentes, pero implican una mayor recarga laboral para todo el plantel docente", expresó.
En ese sentido, criticó algunas medidas recientes, como la asignación de nuevas tareas a los preceptores vinculadas al control de celulares. "Se suman responsabilidades que no están contempladas y que incluso pueden generar conflictos con las familias", advirtió.
La dirigente sindical remarcó que la problemática va más allá de protocolos de actuación ante emergencias. "El protocolo es para actuar en el momento, pero el problema es cómo prevenimos y cómo abordamos lo que está pasando antes y después", sostuvo.
Para el gremio, las amenazas son un síntoma de una crisis más profunda. "Esto es una crisis de salud mental. No se puede pretender que el docente resuelva situaciones para las que no está preparado ni formado", afirmó.
En esa línea, reclamaron la declaración de la emergencia en salud mental y la implementación de dispositivos de contención en las escuelas. "Se necesitan equipos de orientación con psicólogos, trabajadores sociales y profesionales capacitados que acompañen a estudiantes y docentes", planteó.
Asimismo, subrayó la importancia del rol de las familias. "No se puede dejar solos a los estudiantes ni a la escuela. Las familias tienen que ser parte del acompañamiento", indicó.
Finalmente, desde el CEDEMS advirtieron que la violencia que se manifiesta en las aulas refleja una problemática social más amplia. "La escuela no es una isla, es parte de la sociedad. Si no abordamos esto de manera integral, la situación va a seguir agravándose", concluyó.