Aseguran que creció la oferta y bajaron los precios de los alquileres en Jujuy
El decreto de necesidad y urgencia emitido por el presidente Javier Milei a finales del año pasado derogó la Ley de Alquileres, tras ello aumentó la oferta de viviendas y los precios se reajustaron a la baja, de acuerdo al Colegio de Martilleros de Jujuy.
Hay una tendencia positiva, está elevándose diariamente la oferta que es lo principal, indicó al respecto Carlos Vaca Petrelli, el titular de la institución, remarcando que se trata de la concreción del reclamo que sostenían desde hace tiempo.
Asimismo, aseguró en diálogo con Canal 7 de Jujuy que los alquileres han bajado bastante. En ese sentido, precisó: había propiedades por las que pedían 500 mil pesos y esos están a 300 mil, porque no salen.
Vaca Petrelli sostuvo que se facilitó el acceso a las viviendas de alquiler. Si hoy una persona interesada va a un lugar y lo que le ofrecen es caro o no satisface sus necesidades, está la posibilidad de ir a otro lado, que ofrece un inmueble igual o mejor para poder alquilar, planteó.
El titular del Colegio de Martilleros destacó la libertad para pactar los precios y las condiciones, considerando que la derogación de la ley deja librada a las partes a decisión de las pauta del acuerdo. Desde el Colegio recomendamos ir a un alquiler con actualización entre 4 o 6 meses y pactar en pesos, porque los alquileres en dólares están desapareciendo, y lo que se toma es el ICL, para que sea una cuestión justa.
LOS ALQUILERES QUE QUEDARON BAJO LA LEY DE ALQUILERES
Los contratos de alquiler vigentes firmados bajo la Ley de Alquileres derogada a fin de año, que contemplaba actualizaciones anuales, deben enfrentar un aumento récord para agosto 2024. El incremento en el costo para mantener la vivienda será de un 247,56%, lo que representa otro duro golpe al bolsillo de los inquilinos.
Los aumentos se aplican a través del Índice de Contratos de Locación (ICL). Así, por ejemplo, un alquiler de $200.000 firmado mientras regía la vieja ley, desde agosto próximo, pasa a tener un valor de $694.000 durante los próximos 12 meses.
La suba se calcula en función del ICL que realiza el Banco Central, y que contempla la variación de la inflación (según el Índice de Precios al Consumidor, IPC, del INDEC) y los salarios, de acuerdo con el Ripte (remuneración promedio de los trabajadores estables).