A partir de este martes 1° de abril, la petrolera YPF aplicó un nuevo aumento en los precios de las naftas y el gasoil. El incremento, es del 2% promedio, es decir, menos que la inflación proyectada para este mes. Si bien el resto de las petroleras aún no confirmaron si se adherirán ni en qué proporción, generalmente suelen acompañar los ajustes aplicados por YPF.
De esta manera, desde la medianoche se aplicó un ajuste en los precios de los combustibles en San Salvador de Jujuy que quedaron de la siguiente manera:
Nafta Super: $1.284
Infinia: $1.545
Diesel 500: $1.337
Infinia Diesel: $1.580

De esta manera, el Gobierno oficializó el incremento en los impuestos que se trasladan a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, a través del Decreto 243/2025, publicado en el Boletín Oficial.
En cuanto al GNC, el último incremento se aplicó el pasado 21 de marzo. La petrolera YPF vende el metro cúbico a $715, mientras que el resto de las petroleras lo comercializa a $785,90.

Durante marzo, se mantuvo la volatilidad en los valores internacionales del petróleo, algo que quitó presión a nivel local. El incremento sirve para acompañar el ritmo de ajuste mensual del tipo de cambio oficial -crawling peg-, de 1%, y una suba marginal del impuesto a los combustibles líquidos. El Gobierno mantuvo diferida la actualización del tributo desde mayo del año pasado, para evitar sumar presión a la inflación.
En el mercado aguardaron a que el primer paso de los incrementos lo haga YPF, como es usual. La petrolera estatal concentra el 60% del mercado local y sus competidoras suelen aplicar subas en la misma línea.
En marzo, el Gobierno había actualizado un 0,4% sobre los importes de los impuestos aplicados a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. A raíz de ello, el aumento final que determinan las empresas fue de 1,9% en promedio. La medida entró en vigencia a partir del 1 de marzo de 2025.
Desde su llegada al poder, Milei impulsó una liberalización del precio local de los combustibles tras el atraso que dejó la gestión anterior. La nafta en la Ciudad de Buenos Aires pasó de $311 en noviembre de 2023, antes del recambio presidencial, a $1.173 en marzo de 2025, según el portal especializado Surtidores. Esto representa un aumento del 277,5% nominal, muy por encima de la inflación acumulada en el período.

Sin embargo, la mayor parte de ese incremento se produjo en el inicio de la gestión libertaria; posteriormente, los aumentos se alinearon con el deslizamiento del tipo de cambio y la variación del impuesto a los combustibles. De hecho, el Gobierno postergó de manera ininterrumpida, desde mayo del año pasado, la actualización del tributo basada en la variación trimestral del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec.
Las subas de este impuesto suelen trasladarse automáticamente a los surtidores, pero el Gobierno decidió posponerlas para evitar poner en riesgo la desaceleración de la inflación, a costa de resignar recaudación por más de USD 200 millones al mes, según cálculos de la consultora Economía y Energía. La variación mensual del IPC en diciembre de 2023 fue del 25,5%, mientras que en enero pasado fue del 2,2%, la más baja desde julio de 2020. Si se actualizara el tributo, el impacto sería un aumento de $207 por litro en la nafta y $115 por litro en el gasoil.