El Gobierno de Jujuy conformó un Comité Operativo de Emergencia (COE) para coordinar la respuesta ante las consecuencias que dejó el fuerte viento Zonda que afectó a gran parte de la provincia durante más de 30 horas consecutivas. El ministro de Infraestructura, Carlos Stanic, explicó que el fenómeno fue extraordinario por su duración e intensidad y puso en riesgo servicios esenciales como la energía, el agua y la atención sanitaria.
"Fue un evento catastrófico por la cantidad de horas que duró. En Jujuy estamos acostumbrados al viento norte, pero no a tener más de 30 horas seguidas con ráfagas tan intensas. Son situaciones extraordinarias que ponen en crisis muchos sistemas", afirmó en diálogo con Despertar 630.
El funcionario señaló que la principal preocupación del Gobierno no solo fue el corte del suministro eléctrico, sino también el impacto que esa situación podía generar en otros servicios esenciales. "El corte de energía pone en alerta todo un sistema: el abastecimiento de agua, el sistema sanitario, los electrodependientes y el funcionamiento de los hospitales. Eso era lo que más nos preocupaba", sostuvo.

Stanic explicó que, si bien la distribución de energía corresponde a la empresa prestataria, desde la Provincia se exigió el despliegue de todas las cuadrillas disponibles para acelerar la reposición del servicio. "Le pedimos a la empresa que pusiera todas las cuadrillas necesarias, que trajera personal de otros lugares y desplegara todos los recursos posibles para restablecer el suministro", indicó.
Durante la reunión del Comité participaron autoridades de los ministerios de Salud, Seguridad y Ambiente, junto a personal de Defensa Civil, Bomberos, la Secretaría de Energía y otros organismos provinciales.
Según detalló el ministro, el análisis permitió constatar que los incendios registrados durante el temporal estaban controlados y que no se produjeron complicaciones graves en el sistema sanitario.

"La evaluación fue positiva. Los hospitales funcionaron con grupos electrógenos, los pacientes electrodependientes fueron asistidos y el sistema de salud respondió adecuadamente. También se instalaron equipos electrógenos en plantas de agua para garantizar el abastecimiento", explicó.
No obstante, Stanic confirmó que todavía permanecen alrededor de 2.200 usuarios sin servicio eléctrico en distintos puntos de la provincia. "Según el último parte, aún hay 2.200 usuarios sin energía. Sabemos que las cuadrillas llevan más de 30 horas trabajando de manera ininterrumpida, pero esperamos que durante el día la situación quede prácticamente normalizada", señaló.
El funcionario destacó además el seguimiento permanente que realizó el gobernador Carlos Sadir durante la emergencia. "El gobernador mantuvo comunicación constante con la empresa distribuidora, incluso durante la madrugada, reclamando la pronta restitución del servicio", aseguró.
Finalmente, Stanic consideró que el temporal dejó en evidencia la necesidad de revisar la infraestructura de servicios y avanzar en tareas de prevención para minimizar el impacto de futuros eventos climáticos.
"Tenemos que hacer una evaluación seria. Hay postes y cableados que ya están en desuso y que representan un problema cuando ocurren fenómenos de estas características. Es momento de trabajar junto a las empresas para ordenar esa infraestructura y reducir riesgos", concluyó.


