Cierran Jama pero habilitan Sico: crecen las dudas por los criterios ante el temporal en la cordillera
El cierre del Paso de Jama y la habilitación parcial del Paso de Sico para este 4 de abril volvió a generar cuestionamientos en el norte argentino, en medio de un escenario de inestabilidad climática en la cordillera.
Mientras Jama permanecerá completamente inhabilitado por tormentas eléctricas y precipitaciones, Sico continuará operativo, aunque restringido exclusivamente al transporte de carga. La decisión llamó la atención de usuarios y transportistas, ya que ambos pasos atraviesan zonas de altura con condiciones geográficas similares.
La polémica crece a partir de los datos del Servicio Meteorológico Nacional, que advierten sobre una alerta por tormentas para esta noche en la zona de Sico, mientras que las lluvias más intensas en Jama se esperan recién para mañana a la noche. Es decir, el paso que enfrentaría condiciones adversas en el corto plazo se mantiene abierto —aunque con limitaciones—, mientras que el otro fue cerrado de manera preventiva.
La medida impacta de lleno en un momento clave, con alto movimiento de viajeros hacia Chile y viceversa por el fin de semana largo de Semana Santa. Para muchos, Jama representa una vía central de conexión internacional, tanto para el turismo como para actividades laborales y comerciales.
En este contexto, distintos sectores reclaman mayor claridad en los criterios utilizados para definir la operatividad de los pasos fronterizos. La falta de explicaciones detalladas alimenta las dudas sobre la planificación y la coordinación ante eventos climáticos que, año tras año, afectan a la región.
La situación vuelve a poner en evidencia un problema recurrente: la ausencia de parámetros unificados y previsibilidad en corredores estratégicos para el norte argentino. Mientras tanto, el contraste entre Jama cerrado y Sico habilitado deja abierto un debate que, lejos de saldarse, suma nuevos interrogantes.