Las bajas temperaturas que se registran por estos días incrementan notablemente el consumo de pan en los hogares, lo que demanda un mayor presupuesto en la economía familiar. La crisis económica que atraviesa el país, y del que no es ajena la provincia, obliga a los jujeños a embarcarse en la búsqueda de precios para poder llegar a fin de mes y cubrir al menos la canasta básica.
Esta situación se ve reflejada cada mañana en el pequeño local que tiene el Servicio Penitenciario de avenida Forestal en Alto Comedero donde comercializan los panificados que elaboran las personas que están privadas de su libertad, y que tienen una gran demanda ya que se venden a precios económicos, incluso hasta la mitad de lo que vale en otras panaderías.
En el lugar se consigue el pan miñón a $1.100, el kilo de bizcochos a $1.400, pan galleta $1.350, pan francés y bollo a $500, facturas $250 cada una, tomatitos y cuernitos $1.400, prepizzas por dos unidades a $800, pan salvado $1.350.
Con estos precios, es mucha la demanda de familias que se acercan hasta el complejo penitenciario para aprovechar y comprar lo que requieren para la jornada, es por eso que desde las 6 de la mañana, incluso hasta una hora antes de que abra sus puertas ya hay una larga fila de personas esperando, bajo el frío, poder llevar el pan a sus hogares.
“En una hora y media nos quedamos sin pan; se vende todo” aseguró a Canal 7 de Jujuy una de las agentes encargada de la venta de los panificados, quien aclaró que si bien el local atiende hasta las 9 de la mañana, a las 8.30 ya se quedan sin productos.

