El INDEC informó que más del 31% de la población del conglomerado Jujuy-Palpalá vive en la pobreza
Según el informe difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), durante el primer semestre del año el 31,2% de las personas residentes en el conglomerado Jujuy-Palpalá se encuentran por debajo de la línea de pobreza, mientras que un 4,6% vive en la indigencia.
El relevamiento incluyó a 111.194 hogares y 362.846 personas en el área urbana de Jujuy-Palpalá. De ese total, 27.430 hogares se encuentran en situación de pobreza, lo que alcanza a 113.362 personas. Además, 4.904 hogares están bajo la línea de indigencia, lo que equivale a 16.856 personas.
En términos porcentuales, el informe señala que el 24,7% de los hogares jujeños son pobres y que la pobreza afecta al 31,2% de la población total del conglomerado. Por su parte, la indigencia comprende al 4,4% de los hogares y al 4,6% de las personas.
La situación a nivel nacional
En el conjunto de los 31 aglomerados urbanos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el INDEC informó que el 24,1% de los hogares del país se encuentra bajo la línea de pobreza, lo que representa al 31,6% de la población argentina. Dentro de ese grupo, el 5,6% de los hogares está en situación de indigencia, afectando al 6,9% de las personas.
En números absolutos, se trata de 2.456.090 hogares pobres, que incluyen a 9.451.018 personas en todo el país. Entre ellos, 565.821 hogares están por debajo de la línea de indigencia, lo que significa que 2.051.984 personas no logran cubrir ni siquiera la canasta básica alimentaria.
Cómo se mide la pobreza y la indigencia
El concepto de línea de indigencia (LI) establece si los hogares tienen ingresos suficientes para cubrir únicamente una canasta básica de alimentos que garantice un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas. Los hogares que no logran superar ese ingreso son considerados indigentes.
En tanto, la línea de pobreza (LP) evalúa si los ingresos permiten satisfacer, a través de la compra de bienes y servicios, un conjunto de necesidades básicas alimentarias y no alimentarias (como vestimenta, transporte, educación o salud). Los hogares que no alcanzan ese nivel de ingresos son considerados pobres.