Jujuy

El padre Tarcisio Rubín dejó una huella en el pueblo jujeño y podría ser Santo

La causa de beatificación que inició en Jujuy, próximamente llegará a Roma.

PADRE-RUBIN
PADRE-RUBIN

30-10-2018 21:38

La causa de beatificación del padre Tarcisio Rubín se inició en 2008 cuando el entonces obispo de Jujuy, monseñor Marcelino Palentini, firmó el reconocimiento para continuar la causa de beatificación del misionero scalabriniano, expresando que había remitido documentales a la Santa Sede, a efectos de que permitan efectuar y se reconozcan los trabajos previos para presentar dicha causa.

Al año siguiente comenzó el trabajo, pero ante la muerte de monseñor Palentini caducó y en 2015, durante una ceremonia realizada en la catedral jujeña, presidida por monseñor Fernández, se procedió a la reapertura oficial del pedido de beatificación del padre Tarcisio Rubín. En la oportunidad quedó reconstituido el Tribunal de la causa de canonización.

Por su parte, el padre Juan José Nuñez manifestó, “después de 8 años de estudios, testimonios y documentación, podemos arribar al momento de clausura de esta causa de allí toda la documentación irá a Roma donde luego pasará por diversos estudios e instancias”.

“Esto demorará su tiempo porque es algo serio que debe ser examinado. Estamos buscando el proceso de canonización de un sacerdote que sembró el evangelio en nuestra tierra, deseamos de corazón que esto prospere”, agregó el padre Nuñez, quien también mencionó que mañana realizarán una misa a las 19 horas en la Iglesia Catedral presidida por el Obispo Daniel Fernández, en el marco del acto de clausura de la canonización.

¿QUIÉN FUE EL PADRE TARCISIO RUBÍN?

El padre Tarcisio Rubín, nació el 6 de mayo de 1929 en el pueblo de Loreggia, provincia de Padua, Italia. Fue ordenado sacerdote, el 21 de marzo de 1953 en la Catedral de la Piacenza.

Rubín llegó a la Argentina el 9 de abril de 1974 y en 1975, Dios guió sus pasos hacia el norte argentino. Fue figura preponderante en el establecimiento y organización de los misioneros scalabrinianos en la ciudad de San Pedro de Jujuy, desde donde se canalizaron las actividades tendientes a la atención de los migrantes.

A fines de septiembre de 1983, el misionero cayó gravemente enfermo y fue derivado a Córdoba. Pero desoyendo la prescripción médica, cumplió el que sería su último sueño: volver a Jujuy.

Al llegar a San Pedro siguió hasta San Francisco de Valle Grande y fue a visitar las familias de Alto Calilegua. El 2 de octubre, la directora y un grupo de niños de la escuelita de Alto Calilegua, fueron a recibirlo a la entrada del pueblo. Tras celebrar la misa a las 21, se retiró a orar a la capilla.

Al día siguiente, el 3 de octubre de 1983, los niños fueron a despertarlo y encontraron su cuerpo sin vida tendido frente al altar. Sus restos descansan en la capilla del cementerio Cristo Rey de San Pedro.

¿QUÉ SE REQUIERE PARA LLEGAR A SER SANTO?

PRIMER PASO: está en manos de quienes conocieron al aspirante a santo. Quienes consiguen que se abra un proceso de beatificación son los fieles, los que aseguran que se trata de un auténtico santo.

SEGUNDO PASO: el obispo pide la conformación de una comisión para probar la fama de santidad del candidato. En ese proceso se recogen los testimonios que demuestran con hechos la santidad de esa persona, la llamada fase diocesana.

TERCER PASO: los documentos son enviados al Vaticano, recayendo en la Congregación para las Causas de los Santos.

CUARTO PASO: ya en el Vaticano, el expediente pasa a ser evaluado por historiadores y teólogos, que trabajan juntos para reconstruir una biografía exacta de la persona, incluyendo signos de espiritualidad y signos de heroísmo.

Además se debe presentar un milagro, el cual es examinado por un comité médico conformado por 60 expertos, especialistas en diferentes campos.

En esta fase, los galenos deberán intentar dar una explicación científica al supuesto milagro. Deben comprobar si la curación es científicamente inexplicable.

Cabe precisar que para ser catalogado como milagro, este debe tener tres características: la curación inmediata, completa y duradera.

QUINTO PASO: una vez comprobado el milagro, los teólogos tendrán la tarea de confirmar que este fue realizado por el candidato y no por otro santo.

La beatificación es el primer paso para ser santo, pero permite que el beato sea venerado en su diócesis. Para ser canonizado es necesario probar un segundo milagro.

SEXTO PASO: luego que el Papa declara un santo, este puede ser venerado en todo el mundo.

Temas relacionados Destacadas Jujuy Religión