La Dirección de Biodiversidad y Áreas Protegidas del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático confirmó un nuevo caso de cóndor andino intoxicado, hallado en la zona de Termas de Reyes. El animal, símbolo de la provincia y declarado Monumento Natural Provincial, fue encontrado por guías locales en avanzado estado de descomposición.
La directora del área, Lic. Malvina Quintana, en diálogo con La mejor Mañana advirtió que el uso de cebos envenenados destinados a pumas están generando un grave daño a la fauna nativa y representa una práctica recurrente en sectores productivos.
"El cóndor andino es un emblema en Jujuy y lamentablemente estamos nuevamente ante estas noticias. Se pudo determinar que el ejemplar encontró un rodenticida anticoagulante. Es decir: consumió un tóxico potente", explicó Quintana. Tras el hallazgo, profesionales del Centro de Atención de la Fauna Autóctona de Jujuy (CAFAJu) tomaron muestras y confirmaron la intoxicación.

La funcionaria también informó que un segundo ejemplar apareció intoxicado días atrás en la zona de Volcán. Gracias al rápido aviso de la comunidad, el animal fue rescatado con vida y trasladado al CAFAJu, donde recibió un protocolo de desintoxicación.
"Afortunadamente pudimos estabilizarlo. Esta tarde está partiendo a Buenos Aires (por el martes 2 de diciembre) para completar su rehabilitación en un recinto donde evaluarán su vuelo antes de volver a liberarlo en Jujuy", detalló.

El veneno: un problema estructural
Quintana explicó que los cebos tóxicos suelen utilizarse para eliminar pumas, considerados por algunos productores como amenaza para el ganado. Sin embargo, la práctica está prohibida y causa un impacto ambiental severo.
"Los productores tiran cebos envenenados para matar pumas, que también son fauna protegida. Los cóndores, como carroñeros, terminan consumiendo esos restos o los mismos cebos. Es una cadena tóxica que afecta a especies grandes y pequeñas", señaló.
La directora remarcó que esta vez no fue posible encontrar restos de animales ni restos del cebo en la zona, pero que el patrón es claro y coincide con antecedentes de la provincia y el NOA.
Quintana insistió en que la actividad ganadera debe adaptarse al entorno. "Los animales silvestres estaban antes que nosotros. Si uno se dedica a la producción, debe invertir en protección del ganado, no liberar animales en zonas abiertas ni usar venenos. No van a eliminar al puma de esa manera, y lo único que logran es matar cóndores".

Ante la pregunta sobre si es posible identificar a los culpables, la directora reconoció que es complejo, aunque pidió colaboración ciudadana. "Si alguien tiene información, debe denunciar. No se puede atentar así contra la naturaleza".
También señaló que se está discutiendo a nivel nacional la incorporación del delito ambiental en el Código Penal, con penas más duras para quienes dañen ecosistemas y especies protegidas. "A esta altura, el delito ambiental tiene que existir. Tanto la flora como la fauna necesitan protección real", afirmó.
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