La tarde del domingo, la Iglesia Catedral de la capital jujeña fue el epicentro del Encuentro de Pesebres, una tradición que lleva más de 25 años y se consolidó como una de las celebraciones religiosas y culturales más emblemáticas de la provincia.
El evento inició a las 16:30 horas, con un formato renovado y más dinámico. Los grupos de pesebres que participaron se acercaron al pesebre principal, ubicado dentro de la Catedral, para realizar la adoración. Durante esta actividad, los asistentes recibieron elementos preparados especialmente para la ocasión, fortaleciendo el sentido comunitario y devocional de la celebración.
Posteriormente, a las 20 horas, se llevó a cabo una misa. Este espacio permitió congregar a los fieles en un entorno abierto.
Aunque el Encuentro de Pesebres contó históricamente con participantes de toda la provincia, este año la convocatoria se centró en las agrupaciones de San Salvador de Jujuy, debido a la situación económica actual. Según los organizadores, la capital jujeña cuenta con cerca de 30 pesebres, que estuvieron representados en esta edición.
“La tradición de los pesebres es una manifestación única de la fe y la cultura en nuestra provincia. Este año quisimos enfocarnos en las agrupaciones locales, manteniendo viva la esencia de esta celebración que une a las familias y comunidades”, señalaron desde la organización.
Una tradición con más de 25 años de historia
El Encuentro de Pesebres se convirtió en un hito de la Navidad jujeña, uniendo a devotos y visitantes en una celebración que combina espiritualidad, cultura y tradición. Este evento no solo resalta el significado religioso del nacimiento de Jesús, sino que también pone en valor la creatividad y el compromiso de las comunidades que preparan los pesebres y participan con fervor año tras año.
Se espera que esta edición sea una jornada de encuentro, reflexión y celebración para todos los asistentes.