Inseguridad en el barrio Florida: alertan que las casas paralizadas del IVUJ son usadas por delincuentes
Vecinos del barrio Florida, en Palpalá, manifestaron su profunda preocupación por la grave situación de inseguridad que atraviesan desde que la nueva etapa de viviendas del IVUJ quedó abandonada. La obra, ubicada en el sector de las 30 viviendas, junto al Colegio Secundario Nº 5, está paralizada desde hace más de un año y, según los residentes, se convirtió en "tierra de nadie", utilizada como aguantadero y foco de delitos.
Los testimonios indican que todas las noches se escuchan movimientos dentro de las estructuras inconclusas, donde personas ajenas al barrio ingresan para robar materiales, desmantelar techos, arrancar perfiles, alambrados y destruir lo poco que queda. "Esa vivienda prácticamente ya estaba finalizada y ahora está sin techo. Todas las noches se los ve pasar con las cosas al hombro", relató uno de los vecinos, visiblemente afectado.
Aseguran que la situación es conocida por todo el barrio y que la falta de control derivó en un incremento alarmante de hechos delictivos. "No se puede dejar la casa sola ni un momento. Todos los días se escucha que están robando algo. Y si uno no está, corre riesgo de volver y encontrar que le llevaron todo", detalló otro residente, que incluso fue víctima de un robo hace pocas semanas.
El abandono del predio no solo derivó en saqueos de materiales, sino también en el uso del lugar como punto de consumo y refugio de personas que ingresan a cualquier hora. "Es un problema enorme. Muchos chicos jóvenes están metidos en eso y se ve claramente. El consumo acá es grande y eso trae más robos", lamentó una vecina.
Pese a que en una oportunidad la Policía se presentó en el sector durante algunos días, los vecinos aseguran que la presencia fue insuficiente y que actualmente no hay patrullaje constante. "La policía pasa por el colegio, pero por acá no. La zona queda a la deriva", remarcaron. El alumbrado público deficiente agrava el panorama nocturno y facilita que los intrusos se muevan sin ser detectados.
Algunos habitantes describen el miedo que sienten ante la posibilidad de denunciar a quienes ven robando por temor a represalias. "Uno no puede hacer nada porque después tenés problemas. Se ve todo, pero estamos atados de manos", explicaron.
El mayor reclamo está dirigido al ministerio de Seguridad, de Infraestructura y al IVUJ, a quienes responsabilizan por abandonar la obra y dejar el barrio en un estado crítico. "Pedimos que tengan empatía, que vuelvan a controlar, que terminen estas viviendas o por lo menos que aseguren el lugar. No se puede vivir así", expresó un vecino, señalando que la totalidad del barrio ya sufrió algún tipo de robo, desde elementos pequeños hasta daños considerables.