Miles de mujeres se movilizaron este martes en todo el país en una nueva marcha de Ni Una Menos. En Jujuy, hubo movilizaciones en San Salvador, Fraile Pintado y otras localidades, signadas por el profundo dolor por los femicidios de Angelina González, Paola Vargas y Tamara Fierro, que conmovieron a la provincia.
En la capital jujeña, familiares de las víctimas encabezaron la marcha desde plaza Belgrano, acompañados por organizaciones feministas, sociales y políticas. Con carteles, pañuelos y banderas, exigieron justicia.
Evangelina Barraza, madre de Angelina González, participó por primera vez de una marcha de Ni Una Menos, a un mes del femicidio de su hija en Pampa Blanca, donde fue asesinada por un hombre que la acosaba. “Nos han quitado a nuestra hija y nos dejaron toda la familia destruida. Cada día es peor”, expresó entre lágrimas. La mujer contó que la investigación avanza pero aún buscan el celular de Angelina, clave en la causa. “Voy a seguir marchando hasta que se haga justicia”, afirmó.

También por primera vez, Matilde Guzmán, madre de Paola Vargas, marchó para exigir justicia. Su hija fue asesinada por su pareja el 11 de mayo en Alto Comedero, quien luego intentó incendiar la casa y se quitó la vida. “Nos arruinó la vida. Ella tenía denuncias previas”, denunció.
Con una voz quebrada por el dolor, recordó a su hija como una mujer trabajadora, alegre y dedicada a sus hijos. “Ese hombre le quitó todo. Ella tenía sueños, estudiaba, quería emprender, y todo quedó en la nada. Arruinó la vida de todos”, señaló.

Familiares de Tamara Fierro, la joven de 21 años hallada calcinada en Fraile Pintado, también marcharon por primera vez. “Fue algo horroroso lo que le hicieron a Tamara. No tuvieron piedad con ella y la justicia no tiene que tener piedad con sus asesinos”, dijo Alejandra Pedraza, prima de la víctima.

Desde la Multisectorial de Mujeres y Disidencias de Jujuy, Mary Ferreyra remarcó que este 3 de junio encuentra a la provincia “golpeada y de luto”, pero con la fuerza intacta para seguir luchando. “Queremos que se mantengan las políticas públicas para prevenir la violencia, que no se elimine la figura de femicidio del Código Penal como propone el Gobierno nacional. Nos costó años conquistar ese derecho”, advirtió.
La referente también apuntó contra la Justicia: “Muchas veces las denuncias quedan guardadas en un cajón. El Estado debe actuar a tiempo. Si se activaran los protocolos con rapidez, muchas de ellas podrían salvarse”, afirmó.


