La Catedral seguirá cerrada y su restauración podría demorar años: "No tenemos certeza del daño que sufrió el edificio"
Las puertas de la Iglesia Catedral de Jujuy seguirán cerradas por tiempo indefinido. Según indicaron, no hay certezas sobre el estado estructural del edificio tras el derrumbe parcial de un muro, ocurrido el pasado 14 de marzo. Así lo confirmó el arquitecto Horacio Calsina, Director de Arquitectura de la Provincia, quien advirtió que la restauración puede demorar varios años.
"No tenemos certeza del daño que puede tener el edificio. Lo que se cayó era una pared de 1,70 metros de espesor y en ese sector se perdió casi el 30%. En construcciones con muros portantes, eso es muchísimo", explicó Calsina en diálogo con Despertar 630.
El funcionario indicó que, antes de comenzar cualquier tipo de intervención, se necesita autorización de la Comisión Nacional de Monumentos, al tratarse de un bien declarado patrimonio nacional. Para conseguir esa aprobación, primero es necesario contar con un diagnóstico técnico completo, tarea que estará a cargo de un equipo especializado vinculado al CONICET.
Según Calsina, esta etapa inicial, conocida como "decateo", implicará una revisión integral del edificio, desde los techos hasta las bases, para determinar el estado real de cada parte de la estructura.
"Es como si fuera un paciente: primero hay que hacer todos los estudios para entender qué le pasa. Sólo entonces sabremos cómo intervenirlo y qué tan grave es la situación", explicó.
Si todo avanza según lo previsto, el contrato con los especialistas se firmaría en los próximos días, y el estudio demorará unos 60 días. Recién entonces se podrá presentar un plan de obras formal ante Nación.
Una obra lenta, costosa y artesanal
El arquitecto comparó esta restauración con la del Cabildo de Jujuy, que también demandó años de trabajo. Aunque en este caso no hay trabas judiciales, como sucedía con ese otro edificio histórico, los tiempos no son cortos.
"Estas son obras lentas, artesanales y caras. Hay que hacerlas bien. Esperamos que no sea necesario mantenerla cerrada mucho tiempo, pero si los estudios indican que hay riesgo, no hay otra opción", aseguró.
Calsina reconoció que uno de los mejores escenarios posibles sería que el edificio no esté tan dañado como se teme, lo cual permitiría habilitarlo parcialmente mientras se avanza con las obras. Sin embargo, fue cauto: "Personalmente no creo eso. Por los años de falta de mantenimiento, lo más probable es que el trabajo sea complejo".
¿Podría reabrir este año?
La gran incógnita es si la Catedral podrá reabrir sus puertas en 2025 o incluso antes. Calsina evitó dar fechas, pero señaló que en julio se tendrá un panorama más claro con los primeros resultados del diagnóstico.
"Ojalá que no esté cerrada hasta fin de año, pero hoy no podemos afirmarlo. Todo depende del informe técnico. Preferimos ser prudentes", concluyó.