Nicolás Benicio, presidente de la Cámara de la Construcción de Jujuy, advirtió sobre el difícil momento que atraviesa el sector en la provincia y remarcó la necesidad de reactivar la inversión en obra pública como única vía para evitar una crisis más profunda.
"Desde la asunción del nuevo gobierno nacional, hubo una decisión clara de frenar la obra pública, algo con lo que no estamos para nada de acuerdo", expresó Benicio en diálogo con un medio local, y agregó que "si nuestra provincia tomara esa misma decisión, sería una catástrofe, no solo para el rubro de la construcción, sino para toda la economía provincial".
El referente explicó que la falta de inversión en infraestructura —ya sea rutas, redes de agua, energía u obras civiles— ya se está sintiendo. "Hoy hay una gran cantidad de trabajadores sin empleo. Y no se ve en manifestaciones, pero eso no significa que no haya desocupación. Está, es real y afecta a familias completas", remarcó.
En ese sentido, la migración de mano de obra calificada hacia otras provincias y hacia el sector minero es una de las consecuencias más visibles. "Muchos compañeros que antes hacían viviendas, caminos, obras urbanas, hoy están buscando oportunidades en Salta, Catamarca o en los emprendimientos mineros. Pero eso no alcanza para todos", explicó.
Benicio valoró el diálogo que se mantiene con el gobierno provincial y afirmó que "nos están convocando, estamos conversando sobre nuevas licitaciones y proyectos. Eso es positivo, pero necesitamos planificación y consenso para priorizar las obras donde más se necesita".
Finalmente, el presidente de la Cámara de la Construcción remarcó que detrás de cada obrero de la construcción "hay una familia que necesita trabajar para comer, para pagar la salud, para mandar a sus hijos a la escuela". Por eso, pidió que no se pierda de vista la dimensión social y humana del parate del sector: "Es un problema económico, pero también de dignidad".