Luego de la noticia del fin de semana en la que un adolescente fue asesinado en Alto Comedero, el comisario mayor José Tintilay, jefe de la Unidad Regional 7 de Alto Comedero, confirmó que el hecho se dio en el contexto de una fiesta organizada sin ningún tipo de autorización ni control. Según explicó, el encuentro se habría realizado luego del tradicional “banderazo” estudiantil, aunque aclaró que no estaba vinculado a ninguna institución educativa ni contaba con supervisión de adultos responsables.
“Por información aportada por vecinos, sabemos que era una fiesta que ya estaba organizada desde hacía tiempo. Se invitaba a los chicos a concurrir y se cobraba una entrada, que rondaba los 500 pesos”, detalló Tintilay. El evento se desarrollaba en una vivienda particular y era de acceso abierto para quienes abonaran el ingreso.
La Policía tomó conocimiento de lo ocurrido tras recibir un aviso sobre un menor herido con arma blanca. Al arribar al lugar, el personal policial y el servicio de emergencias médicas intentaron asistir a la víctima, pero debido a la gravedad de la herida no lograron salvarle la vida. Otro adolescente resultó lesionado en el mismo episodio y permanece bajo atención médica.

De acuerdo a lo informado por el jefe policial, la investigación se dividió en dos causas: el homicidio del menor fallecido y la agresión con arma blanca contra el otro joven. Ambos serían amigos y se encontraban participando de la misma fiesta cuando se desató el enfrentamiento, que habría involucrado a grupos de distintos sectores del barrio.
Respecto a una manifestación realizada durante la tarde del sábado, el comisario explicó que se trató de una reunión solicitada por vecinos para interiorizarse sobre el avance de la causa. “La Justicia ya está trabajando, se recolectaron las evidencias y los autores están individualizados”, aseguró.

Finalmente, el jefe de la Regional Siete expresó su preocupación por la realización de fiestas clandestinas, especialmente en fechas sensibles como el banderazo estudiantil, y lamentó profundamente el desenlace del hecho. “Estamos hablando de la muerte de un menor de edad. Es una situación muy dolorosa que enluta a toda la comunidad”, concluyó.


