Jujuy

Otro aumento al combustible: el litro la nafta súper ya se ubica en los $2.115

Un nuevo incremento de precio de las naftas vuelve a golpear el bolsillo de los jujeños.
estación de servicios de la capital jujeña redes
26-03-2026
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Los combustibles volvieron a aumentar en San Salvador de Jujuy y el resto de la provincia, con subas que rondan el 5% y que ya se reflejan en los surtidores. Se trata de un nuevo incremento que vuelve a golpear el bolsillo de los consumidores y que, lejos de ser un hecho aislado, se suma a una serie de ajustes que vienen acumulándose en lo que va del mes.

Tras el aumento, los valores de referencia se ubican en:

  • Nafta súper: cerca de 2.115 pesos por litro
  • Nafta premium: alrededor de 2.283 pesos
  • Gasoil: en torno a los 2.273 pesos
  • Diésel premium: por encima de los 2.453 pesos
Casi a diario se producen aumentos del combustible

Ajustes que se trasladan a todo

El argumento oficial apunta a la actualización de impuestos y al precio internacional del petróleo. Sin embargo, el efecto concreto es inmediato: cada suba en los combustibles se traslada al resto de la economía.

Transporte, alimentos, logística y servicios comienzan a absorber el aumento, lo que termina repercutiendo en una nueva escalada de precios para los consumidores.

El aumento se da en un contexto donde no hay señales claras de estabilidad en los precios del combustible.

Especialistas advierten que, mientras se mantenga la presión internacional sobre el petróleo y continúe el esquema de actualización impositiva, los incrementos podrían repetirse en los próximos meses.

El impacto en la vida diaria

En una provincia como Jujuy, donde las distancias y el transporte son factores clave, el aumento de combustibles no solo afecta a quienes tienen vehículo propio.

También impacta en el costo del transporte público, en la distribución de productos y, en definitiva, en el precio final de casi todo.

Una cadena que no se corta

Cada suba de combustibles funciona como un disparador de nuevos aumentos, profundizando la pérdida de poder adquisitivo y generando un efecto dominó difícil de frenar.

Mientras tanto, los consumidores vuelven a quedar en el centro del ajuste.