Productores de la Quebrada al límite: "Trabajamos para sobrevivir, no hay ganancias"
Antonio Quispe, productor de la Quebrada, describió la situación crítica que atraviesan las familias dedicadas a la horticultura. Según relató en entrevista con Canal 7, una jaula de lechuga que debería asegurar un ingreso digno apenas se compra a $1.200, un monto que no cubre ni una mínima parte de los costos de producción.
Nos cuesta producir y sembrar porque ahora es temporada barata. Los que vienen a comprar ponen los precios y no nos conviene, explicó. A esto se suma el incremento constante de los insumos: fertilizantes y abonos cada vez más caros, mano de obra que se encarece y arriendos que pueden llegar hasta los 6 millones por hectárea.
Quispe detalló que los precios que ofrecen los compradores profundizan la crisis: Los vendedores de Perico o San Salvador pagan $3.000, y los de afuera, como Tucumán, pagan $2.000. Un fertilizante cuesta más de $60.000 la bolsa. Con un millón de pesos no hacemos nada.
En este contexto, aseguró que los productores trabajan únicamente para sobrevivir y que la rentabilidad desapareció por completo, no hay ganancia, pero tenemos que trabajar para comer, señaló.
Además, remarcó otra dificultad que golpea al sector: las enfermedades que afectan a los cultivos. Necesitamos ayuda, capacitaciones para sembrar. Hay enfermedades que atacan la producción y no sabemos cómo curarlas. Los productores necesitamos saber eso, expresó.