Una nueva señal de alarma se encendió en el sector de la construcción de Jujuy. Un total de 180 trabajadores fueron suspendidos de la obra de la autopista sobre la Ruta Nacional 34, en el tramo El Cuarteadero - San Pedro, debido a la falta de pago de certificados de obra por parte del Gobierno nacional.
La suspensión comenzó a regir este jueves 23 de julio y tendrá una duración inicial de 20 días. Si durante ese período la Nación no regulariza, al menos parcialmente, la deuda con la empresa constructora, la obra será paralizada de manera total e indefinida.
UOCRA alertó por el impacto social
El secretario general de la delegación Jujuy de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), Ramón Neyra, expresó su preocupación por la situación y aseguró que el conflicto trasciende lo estrictamente económico.
"No estamos hablando solo de números o de metros de asfalto. Estamos hablando de 180 familias que quedan literalmente en la calle y sin la certeza de llevar el pan a sus casas."
Las declaraciones fueron realizadas luego de una asamblea general convocada por el gremio, en la que participaron integrantes de la comisión directiva, delegados y la totalidad de los trabajadores afectados.
Una deuda de $19.000 millones
Según informó UOCRA, la empresa Chediack, responsable de la ejecución de la obra, sostiene que el Gobierno nacional mantiene una deuda cercana a los 19.000 millones de pesos, correspondiente a certificados de obra pendientes de pago.
De acuerdo con Neyra, existía un compromiso para transferir $6.500 millones, correspondientes a los certificados de enero y febrero, monto que permitiría sostener el ritmo de los trabajos y garantizar la continuidad laboral del personal.
Sin embargo, ese desembolso no se concretó y derivó en la suspensión preventiva de los obreros.
Una obra estratégica para Jujuy
La construcción de la autopista sobre la Ruta Nacional 34 es considerada una de las obras viales más importantes del norte argentino.
Además de mejorar la seguridad vial y optimizar la circulación entre distintos puntos de la provincia, representa una importante fuente de empleo directo e indirecto para cientos de trabajadores.
Desde el gremio señalaron que la paralización no solo afectaría a las familias de los obreros suspendidos, sino también a proveedores, comercios y distintos sectores vinculados con la actividad de la construcción.
Veinte días decisivos
Los trabajadores permanecerán suspendidos mientras esperan una respuesta del Ejecutivo nacional.
Si los fondos comprometidos no llegan antes de que finalice el plazo establecido, la empresa avanzará con la paralización total de la obra, profundizando la incertidumbre sobre el futuro del proyecto y de quienes dependen laboralmente de él.