Unas 50 familias permanecen aisladas en Normenta por el derrumbe del camino tras las intensas lluvias
Alrededor de 50 familias del paraje Normenta, en la provincia de Jujuy, permanecen aisladas luego de que las intensas lluvias provocaran la crecida del río La Candelaria y el derrumbe de los caminos de acceso, lo que impide la circulación hacia la ciudad. La Ruta Provincial 19 se encuentra intransitable.
La situación se agravó tras una fuerte precipitación registrada el martes por la noche, que provocó la bajada de sedimentos, árboles y piedras desde los cerros, destruyendo el camino principal y también el camino alternativo por cornisa que había sido habilitado recientemente.
La profesora Rosana Machaca, docente de la escuela rural del paraje, explicó que la crecida del río y los deslizamientos de tierra dejaron a los pobladores completamente incomunicados.
El martes a la noche se produjo una precipitación abundante que provocó la crecida de los ríos y todos los sedimentos que bajan destruyeron el camino. No solo el camino antiguo, sino también el camino por cornisa que se había terminado el año pasado, señaló.
Según detalló, las familias se encuentran distribuidas a lo largo del camino, lo que dificulta aún más la asistencia. Son aproximadamente 50 familias que están ubicadas a lo largo del camino. No están todas en un mismo lugar, sino que están dispersas en diferentes sectores del paraje, indicó.
La situación también comenzó a generar complicaciones sanitarias, ya que algunas personas intentaron salir del lugar por emergencias de salud, pero no lograron atravesar los derrumbes.
Una mamá con un nene de la primaria que estaba enfermo salió en moto para intentar pasar a pie por los cortes, pero fue imposible por la cantidad de sedimentos que bajaron de las quebradas y cañadas, relató.
En el paraje funciona una escuela rural con siete alumnos, donde también se registran dificultades para el desarrollo normal de las clases debido al aislamiento.
Además, los vecinos advierten que la falta de agua potable se volvió una de las principales preocupaciones, ya que la crecida del río afectó las tomas de agua.
Nosotros los docentes traemos agua para los días que estamos acá, pero ya se nos terminó. Los pobladores también se quedaron sin agua para consumir porque las bocas de captación están cerca del río y la crecida trae muchos sedimentos, explicó Machaca.
La docente agregó que los víveres también son limitados, especialmente en la escuela, donde las provisiones alcanzan solo hasta el final de la semana. En la escuela los víveres están calculados hasta el viernes y recién la semana que viene debería entrar el proveedor, pero no sabemos si podrá hacerlo porque el camino está destruido, advirtió.
Hasta el momento, los pobladores lograron comunicarse con algunos funcionarios para informar sobre la situación, aunque aún no hay definiciones sobre la asistencia o el envío de maquinaria para despejar el camino.
Machaca indicó que logró contactar a un funcionario, a quien le enviaron fotografías del estado del camino para que evalúe la magnitud del daño. Nos dijo que mientras el agua siga sobre el camino es imposible trabajar para habilitar el paso. Así que nos queda esperar que pare de llover, explicó.