Ante los últimos hechos registrados en la ciudad ledesmense, como las amenazas a Patricia Gutiérrez luego de denunciar el cobro de sobresueldos del intendente y la aparición de carteles en contra de distintos ediles, concejales brindaron hoy una conferencia de prensa para mostrar su repudio ante estos actos.
Por un lado, la edil Gutiérrez solicitó la activación de una comisión de jury de enjuiciamiento al intendente Oscar Jayat, conformada por referentes de las distinta bancadas, con el objetivo de trabajar el comportamiento del mandatario municipal y para que el Concejo Deliberante se pronuncie sobre la cuestión.
“Entendemos que el intendente tiene la obligación de preservar la paz social, y el contrario de ello, está fogoneando la violencia en la ciudad con carteles, con pintadas y cartas documento. Jayat necesita tener un parate en su actividad, serenarse, por lo que analizará su suspensión la próxima semana”, señaló Gutiérrez.
Asimismo, expresó que como oposición, no se arriesgarán a que se produzca un estallido en Libertador, sabiendo de lo que es capaz la sociedad, la cual viene agotada debido a la crisis que se vive. “El intendente juega a tirarle nafta al fuego”, resaltó.
“No queremos como oposición asumir en el Ejecutivo, eso le tendrá que discutir el oficialismo, queremos ponerle un límite al intendente porque hasta acá viene jugando con la estabilidad social”, dijo.
“JAYAT NO TIENEN NIVEL PARA ESTAR EN LA INTENDENCIA”
Por su parte, el concejal del PJ, José Zakhour señaló que el Concejo Deliberante recibe una falta de respeto constante por parte de Jayat por el incumplimiento del intendente, teniendo a los concejales anulados.
“La colocación de carteles es una falta de respeto a la oposición, utilizando además recursos de la municipalidad cuando hay otras necesidades en la ciudad. Va más allá de la política, esto es roña”, aseguró Zakhour.
A su vez, afirmó que el intendente se comprometió a dialogar con las partes e informar de los movimientos municipales, situación que nunca se llevó a cabo, a pesar de los más de 11 pedidos realizados por el concejo.
“Tenemos que poner un freno, el control tiene que llevarlo el deliberante y él no se deja controlar. El informe emitido por parte del Tribunal de Cuentas sobre el déficit de más de 41 millones de pesos del año 2016, le reventó la cabeza”, finalizó.