En una nueva audiencia del juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona, su hija Dalma brindó un extenso testimonio ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro y lanzó fuertes críticas contra los profesionales que estuvieron a cargo de la atención médica del exfutbolista durante sus últimos días de vida.
Durante casi tres horas de declaración, Dalma sostuvo que la familia aceptó la internación domiciliaria luego de que les garantizaran una asistencia integral, con enfermeros permanentes, equipamiento adecuado, acompañamiento terapéutico y una ambulancia disponible las 24 horas.
"Si nosotros hubiésemos sabido cómo se iba a desarrollar, no hubiésemos aceptado", afirmó.
La hija de Maradona señaló que, con el paso del tiempo, advirtieron que las condiciones prometidas no se estaban cumpliendo. En ese sentido, recordó un episodio en el que Diego sufrió una descompensación y la coordinadora médica consultó a la familia cómo debía actuar.
"Ahí nos dimos cuenta de que no había ambulancia, no había enfermeros y nadie se estaba haciendo cargo de la situación", expresó.
Dalma también apuntó contra el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, dos de los principales imputados en la causa, además de cuestionar el rol de otros integrantes del equipo tratante y de la empresa de medicina privada encargada de la atención domiciliaria.
"Había muchas cosas que no cuadraban", sostuvo, al referirse a las diferencias y responsabilidades que existían entre los profesionales involucrados.
Además, manifestó que aún no logra comprender por qué se tomaron determinadas decisiones médicas durante el tratamiento de su padre.
"Hasta el día de hoy no entiendo por qué hicieron lo que hicieron. Era más fácil que hicieran su trabajo, en vez de decirnos que iban a hacer una cosa que no sucedió", declaró.
El juicio busca determinar si existieron negligencias o incumplimientos que derivaron en la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 mientras cumplía una internación domiciliaria en una vivienda de Tigre.
Actualmente son siete los profesionales de la salud que enfrentan acusaciones por homicidio simple con dolo eventual, una figura que contempla la posibilidad de que hayan actuado con conocimiento de que sus acciones podían poner en riesgo la vida del paciente.