El Gobierno nacional autorizó la instalación de sistemas para detectar y bloquear teléfonos celulares en cárceles federales con el objetivo de impedir que se sigan cometiendo delitos desde el interior de los penales.
La decisión fue formalizada a través de la Resolución 336/2026 del Ministerio de Seguridad, publicada en el Boletín Oficial, que habilita al Servicio Penitenciario Federal a implementar tecnología capaz de identificar y bloquear dispositivos móviles mediante códigos IMEI e IMSI.
Según se detalla en la normativa, el objetivo central es evitar que organizaciones criminales continúen operando desde las cárceles, ya que el uso de celulares permite planificar y coordinar maniobras ilícitas desde el interior de los establecimientos.
El esquema prevé la instalación de equipos específicos que detecten dispositivos activos en zonas restringidas y gestionen su bloqueo a través de las empresas de telecomunicaciones. Además, las compañías deberán confirmar la inhabilitación de los equipos en un plazo máximo de 48 horas.
Para llevar adelante la implementación, el Gobierno instruyó a la Dirección Nacional de Tecnología de la Información a encargarse de la compra, instalación y mantenimiento de los sistemas, garantizando que no afecten la señal fuera de los penales.
La resolución también aprueba un manual de procedimientos que establece cómo se realizará la detección y el bloqueo de los dispositivos dentro de las unidades penitenciarias.